Desde el templo del Lucero: Patrimonio Histórico de Sanlúcar
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lunes, 10 de febrero de 2025

¡ NO a la demolición de las centenarias bodegas frente al castillo de Santiago para edificar un hotel de lujo !

 Opinión Patrimonio Histórico de Sanlúcar




Entre los meses de agosto y septiembre de 2024, se ha presentado en la Delegación Territorial de Cultura de Cádiz, para obtener el preceptivo INFORME FAVORABLE, un PROYECTO INACABADO para DEMOLER EL CONJUNTO BODEGUERO llamado “BODEGA DEL CASTILLO”, situado frente al castillo de Santiago de SANLÚCAR DE BARRAMEDA, al objeto de construir un HOTEL DE CINCO ESTRELLAS de nueva planta, en un inventado y trasnochado estilo “Neoclásico academicista del XIX sanluqueño”, que nunca existió. El hotel constará de dos plantas con áticos retranqueados, más aparcamiento subterráneo y un “pequeño bar” hacia la plaza del Castillo. La edificabilidad contempla 2700 m² más 1400 m² bajo rasante, es decir, un ENORME MAMOTRETO.
Reunida la Comisión Provincial de Cultura el 27 de noviembre de 2024, ha INFORMADO FAVORABLEMENTE ESTA DEMOLICIÓN, con someras recomendaciones, como que se hagan catas arqueológicas, que se reduzca el amplio hueco de entrada al garaje y que las instalaciones de la zona superior vayan bajo techo.
Esta COMISIÓN PROVINCIAL DE CULTURA, compuesta por cinco miembros -la delega da provincial, una secretaria y tres vocales (dos abogados, un arquitecto, una historiadora y otra persona de la que se desconoce su formación académica)- ha INFORMADO FAVORABLEMENTE esta demolición con el VOTO PARTICULAR NEGATIVO en contra de este proyecto, por parte de una de las vocales, que lo argumenta basándose en el art. 21.3 de la LPHE en lo relativo a la conservación de los Conjuntos Históricos, donde "SE CONSIDERAN EXCEPCIONALES LAS SUSTITUCIONES DE INMUEBLES, aunque sean parciales, y sólo podrán realizarse en la medida en que contribuyan a la conservación general del carácter del Conjunto. (...) Los espacios bodegueros en Sanlúcar son una tradición estética integrada en la trama urbana y que está experimentando una acelerada transformación en las últimas décadas. En el caso que nos ocupa, el ENTORNO DEL CASTILLO de Santiago se presenta como una MANZANA EMINENTEMENTE BODEGUERA y NO SE CONSIDERA IDÓNEO, si no es por razones debidamente justificadas, la demolición del inmueble. El proyecto presentado no argumenta la presunta necesaria demolición total de la bodega. (…) y afecta negativamente a la conservación general del carácter del conjunto”.
Estamos completamente de acuerdo con los argumentos esgrimidos por esta vocal y con su voto en contra de esta demolición.
Este informe favorable es previo a la solicitud de LICENCIA DE OBRAS en la Gerencia Municipal de Urbanismo de Sanlúcar (GMU), presidida por Mónica González Pecci, que como viene siendo habitual, será otorgada. Es más, ya estará más que hablado.
Este CONJUNTO BODEGUERO que, hasta hace unos meses, era propiedad de Bodegas Barbadillo, fue edificado a mediados del siglo XIX por el vinatero Enrique Rodríguez Roldán. Y pertenecen a la tipología de “bodegas clásicas medianas del siglo XIX” propias de Sanlúcar. El conjunto está situado entre las calles Palma y Gitanos y está formado por dos cañones de bodegas y un patio trabajadero. La envoltura exterior de la fachada fue realizada en los años 40 del siglo XX por Manuel Barbadillo Rodríguez, que la decoró con unos toques neo-regionalistas de ladrillo visto, como hizo en el resto de sus bodegas y que le otorgan a la fachada un aire singular y propio de este bodeguero; a cuya envolvente llaman el/los desconocido/s arquitecto/s del proyecto un “desafortunado artificio arquitectónico”, cuando no es más que parte de la evolución histórica de estas bodegas, que además cuenta con un PASADO DOCUMENTAL DE GRAN INTERÉS para conocer la historia vitivinícola de Sanlúcar. Se desconocen los promotores de este proyecto, que se ha llevado con un gran OCULTISMO para que no llegase a la opinión pública.
La demolición de estas centenarias bodegas es del todo INADMISIBLE, teniendo en cuenta los siguientes factores:
1. Estas bodegas, aunque no están incluidas en el Catálogo de edificios protegidos del PGOU, poseen una DOBLE PROTECCIÓN, por hallarse en el Conjunto histórico de Sanlúcar, declarado como BIC por el Decreto 2024/1973, de 26 de julio; y por ubicarse en el entorno del Monumento del Castillo de Santiago, declarado BIC por Decreto 620/1972, de 2 de marzo, conforme al DA1 LPHE, inscrito en CGPHA con entorno de protección de 50 metros en virtud de DA3ª y DA4ª de la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía (LPHA).
2. La demolición de estas bodegas se suma a las NUMEROSAS BODEGAS DERRUIDAS en las últimas décadas por la Gerencia de Urbanismo, sustrayendo al paisaje urbano de Sanlúcar uno de sus principales elementos de identidad: el elemento urbano bodeguero que define a la ciudad de Sanlúcar de Barrameda como ciudad vinícola por excelencia.
3. El ENTORNO MONUMENTAL, donde se ubican estas bodegas, posee un ENORME VALOR HISTÓRICO Y ARQUITECTÓNICO, extremadamente sensible, de gran calidad ambiental y urbana, que no debería ser modificado en modo alguno. Desde el castillo de Santiago, del siglo XV, bodegas del siglo XVIII y XIX, la iglesia de San Diego, del siglo XVII, la llamada Casa Rosa con sus jardines, de principios del siglo XX, y algunas casas barrocas conforman un conjunto monumental de primer orden que no permiten la inserción de un nuevo volumen contemporáneo del hotel pretendido, el cual DISTORSIONARÁ por completo este hermoso espacio urbano de Sanlúcar.
4. Sanlúcar de Barrameda viene sufriendo, en las tres últimas décadas, un alarmante menoscabo de su Patrimonio Arquitectónico, mediante constantes demoliciones de edificios de gran interés histórico y cultural, que ha provocado la DESAPARICIÓN DE BUENEA PARTE DEL CONJUNTO HISTÓRICO de la ciudad. Por tanto, esta actuación se manifiesta totalmente INVIABLE para la conservación de lo que resta del protegido Conjunto Histórico. Es la gota que colma el vaso.
5. Resulta lamentable que se piense siquiera en demoler más bodegas en Sanlúcar cuando, paradójicamente, en los últimos años se están instalando en la ciudad NUEVAS EMPRESAS BODEGUERAS que buscan cascos antiguos para la crianza de sus vinos. Pero aquí interesa más la ESPECULACIÓN URBANA.
6. La conservación del Patrimonio Histórico de Sanlúcar no puede estar en manos de cuatro personas en Cádiz, sin formación patrimonial y sin sensibilidad alguna por la conservación del P. H. de las ciudades y pueblos de la provincia de Cádiz; y de otra persona en Sanlúcar, MÓNICA GONZÁLEZ PECCI, Presidenta de la Gerencia de Urbanismo, que ya han demostrado con suficiencia su TALANTE DESTRUCTIVO hacia la ciudad, habiéndose otorgado innumerables licencias de demolición de nuestro legado histórico.
Por todo ello, la ciudadanía debemos tomar cartas en el asunto e IMPEDIR por todos los medios que ESTA ABERRANTE ACTUACIÓN se lleve a cabo. Es por ello que el colectivo “AMIGOS DEL PATRIMONIO DE SANLÚCAR” ha puesto en marcha una CAMPAÑA DE RECOGIDA DE FIRMAS (Change) para oponernos a esta nueva atrocidad urbana, que acompañarán a las correspondientes DENUNCIAS, que se interpondrán en la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, Ministerio de Cultura y Fiscalía de Cádiz, a fin de detener esta sinrazón.

¡ ESTO YA ES EL COLMO DE LA DESTRUCCIÓN !
👉Si estás en contra de esta demolición puedes FIRMAR AQUÍ: "No a la demolición de las bodegas de la plaza del Castillo"






Ana Gómez Díaz-Franzón

Dra. Historia del Arte.

Imágenes: Google Earth, excepto la foto antigua.


***




sábado, 28 de diciembre de 2024

Balance. Estado de conservación del Patrimonio Histórico de Sanlúcar de Barrameda al finalizar 2024.


Opinión  Patrimonio Histórico de Sanlúcar


Casa Colom, en calle Regina (XVIII), donde Joaquín Turina compuso varias obras. Abandonada.


        Estos días son tiempo de balances. Nos preguntamos en qué estado se encuentra nuestro P.H. al finalizar este año que se va.

        La ciudad de Sanlúcar de Barrameda cuenta con una historia excepcional desde la época prehistórica a nuestros días. Desde el santuario Luciferi-Fanum en la Algaida hasta el principal centro veraniego de las primeras décadas del XX, pasando por ser pueblo andalusí con alcázar; capital del señorío de los Medina Sidonia; centro fundamental del comercio americano en la Edad Moderna; y destello de luces en tiempos de la Ilustración; entre otros hitos históricos. Este pasado fue dejando testigos materiales en la arqueología, antropología, urbanismo y arquitectura de la ciudad. 

        ¿Qué queda de esta rica historia? ¿Qué han hecho o están haciendo nuestros gobernantes por la conservación de estos imprescindibles testimonios materiales? En realidad, podríamos responder que muy poco o nada y, a veces, todo lo contrario, es decir, han destruido y continúan destruyendo el pasado de Sanlúcar de Barrameda.

Diosa localizada en el santuario de la Algaida, hoy en el Museo Provincial de Cádiz.

        Las campañas arqueológicas están completamente olvidadas desde hace décadas. Las piezas halladas, en las excavaciones de los años 60 y 70 del siglo pasado, se encuentran diseminadas por diferentes museos provinciales y manos de coleccionistas privados y ocultos; y las que se han localizado, durante obras de edificios, se han expoliado y vendido en el mercado negro. Poco queda de aquel extraordinario universo fenicio, griego y tartesio, fraguado en torno al legendario santuario de la Algaida y otros yacimientos localizados hoy enterrados. ¿Se está trabajando en gestionar nuevas campañas arqueológicas?


Antigua iglesia de la Merced (princ. siglo XVII). Inclusión de teatrillo. Taponado de las capillas. Alteración total del espacio original.

        

Portada gótico-mudéjar del antiguo convento de San Jerónimo (XIV). Demolida.

miércoles, 31 de julio de 2024

Dos bodegas menos = menos Sanlúcar. Destruidas dos bodegas urbanas proyectadas por destacados arquitectos sevillanos a principios del siglo XX.

 Opinión Patrimonio Histórico Sanlúcar.

Actualización: 7 de agosto de 2024.


Bodega de la calle Banda Playa-Cruces antes de su destrucción.

 
Foto: La Voz del Sur (13-agosto-2020)

Continúan consumando, entre unos pocos y unas pocas, uno de los principales fines para los que vinieron al mundo: pulverizar la ciudad histórica de Sanlúcar y sus bodegas.

Por una parte, han tardado cuatro años, pero han culminado su cometido con éxito: destruir una antigua bodega urbana situada en calle Banda Playa-esquina calle Cruces. Cuando se anunció el proyecto, en 2020, se denunció por activa y por pasiva (Aula Gerión, IU), pero a nadie le importó estas voces ciudadanas.

Durante las obras, en 2022.

Contó con el visto bueno de la Consejería de Cultura-Cádiz, como ha sido siempre con todo lo protegido y destruido en la ciudad. ¿Qué le importará Sanlúcar a esta Consejería, a pesar de tener sus competencias en Patrimonio Histórico? Absolutamente nada; contó con la licencia municipal de esos arquitectos de la Gerencia (casi todos de Jerez), y su gerente, Mónica González Pecci, que acaban de convertirse en funcionarios, para que les dé tiempo a finalizar su "elevada" misión: exterminar Sanlúcar y dejar su Conjunto Histórico convertido en una vulgar barriada. Ya casi lo han conseguido. Ánimo, señores arquitectos-funcionarios. Ya sólo quedan dos o tres casas tradicionales en cada una de las calles que conforman el Conjunto Histórico, que ha sido sustituido, en las últimas décadas, por un enjambre de pisos y apartamentos.

Esta licencia también estuvo avalada, como no podía ser de otro modo, por el antiguo Alcalde-destructor Víctor Mora, la peligrosa Sra. González Pecci, que por ahí siguen, y la Sra. Lucía Rodríguez García, entonces Presidenta de la Gerencia (también sigue, hoy cambiada de bando), quien declaró que la bodega se iba a conservar tal cual. ¿Qué dice usted ahora, Lucía Rodríguez? Bueno, igual a usted le sigue pareciendo una bodega un muro horadado y cuatro vigas.

Nota de prensa de Urbanismo-Sanlúcar: Urbanismo desmiente la demolición de una bodega de Banda Playa (Diario de Cádiz, 18 de agosto de 2020).

Nota de prensa: PSOE y Cs pactan demoler una bodegacentenaria protegida en Sanlúcar para que una promotora haga pisos (La Voz del sur, 13 de agosto de 2020).


            
Proyecto de bodega por el arquitecto sevillano Pedro Sánchez Núñez en 1924 (Archivo Municipal)

          

sábado, 9 de marzo de 2024

La casa del Marqués de Casa Arizón en 1988 (I)

 

Casa del marqués de Casa Arizón en 1988. (Foto: Mariqui Romero).

Ana Gómez Diaz-Franzón

Dra. Historia del Arte


En este artículo, publicado en 1988 (El Semanal, Suplemento Cultural, N.º 6. Sanlúcar, 1988), se describe el conjunto de casas-almacenes, propio de cargadores a Indias, del marqués de Casa Arizón (siglos XVII-XVIII), situado en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), por entonces el más completo y mejor conservado de Andalucía.

Al año siguiente (1989) el inmueble fue vendido por la familia Arizón a la empresa inmobiliaria Dainursa, propiedad del economista Ramón Tamames y el arquitecto Javier Olaciregui, más tarde denominada "Casa Grande Arizón, S. L.". También en 1989 fue declarado BIC, quedando el conjunto abandonado durante veinte años, para más tarde ser destruido y convertido en pisos y hotel, que terminaría siendo subastado por declaración de ruina del propietario. Este último proceso de degradación será recogido en un próximo trabajo.

Se ha respetado el texto original de 1988, al que sólo se han añadido algunas notas aclaratorias entre corchetes.

Se han incorporado nuevas fotografías respecto al artículo original.

El artículo original se puede consultar en Academia.edu.


Conjunto residencial-comercial.

Importancia del edificio.

El estudio y conocimiento de la Casa del Marqués de Arizón es de sumo interés para comprender la arquitectura civil sanluqueña del siglo XVIII y, específicamente, de las casas de los cargadores a Indias, construidas durante esta época en el marco geográfico de la Bahía de Cádiz.

La función comercial, además de la residencial, de estas casas van a incidir directamente en su conformación estructural y en la inclusión de algunos elementos arquitect6nicos muy concretos.

Esta tipología se va a desarrollar evolutivamente, a medida que crecía en importancia la actividad comercial del cargador de Indias, reflejándose siempre ese doble carácter de su funcionalidad en el binomio: zona residencial-zona comercial, almacenándose en ésta ultima las mercancías para el embarque.

El conjunto edificatorio es, por tanto, un testimonio importante para conocer el papel histórico que ha jugado la ciudad de Sanlúcar en las relaciones comerciales establecidas durante los siglos XVII y XVIII, no sólo con respecto al continente americano, sino también en las referidas a la cooperación económica entre el comercio catalán y el andaluz, debido a los intensos contactos que tuvo la Casa de Arizón con Cataluña.

Aunque existen otros edificios en Sanlúcar que poseen características semejantes a la Casa de Arizón (situadas en la calle Trascuesta, plaza de la Salle, calle Bolsa, calle Caridad, etc.), es ésta la que reviste una importancia excepcional, ya que es el único conjunto completo que, tipológicamente, contiene todos los elementos propios de la casa de un cargador de Indias, referidos a su doble función y hablándonos de la activa participación que tuvo Sanlúcar en la aventura americana durante los siglos XVII y XVIII.

 

Ubicación y entorno

La ubicación del edificio vendrá determinada por su función comercial, erigiéndose en el antiguo Barrio de la Balsa, que se conforma a partir del siglo XVI, junto a la línea de playa, por pescadores y hombres del mar. Este arrabal marinero resurgirá tras un periodo de decadencia, a finales del siglo XVII como una zona de gran actividad comercial y marítima, motivado por la construcción de un muelle, en 1688, al pie del castillo del Espíritu Santo que, aunque no llegó a finalizarse, sirvió como embarcadero durante bastante tiempo, edificándose al mismo tiempo y para su defensa el fuerte de San Felipe, destruido a lo largo del siglo XVIII por la acci6n corrosiva del mar.

La familia Arizón, a su llegada a Sanlúcar, elegirá este lugar clave para centralizar su residencia y sus transacciones comerciales. Actualmente [1988], el edificio se desarrolla conformando parte de una manzana, dando fachadas a tres de las calles, esto es, a la calle Banda de la Playa, callejón de los Félix [desaparecido] y a calle Divina Pastora, donde se abre la fachada principal.

 

domingo, 25 de febrero de 2024

El palacio Orleáns-Borbón de Sanlúcar de Barrameda (actual Ayuntamiento)

 

Palacio Orleáns-Borbón. Fachada posterior. (Foto: Mariqui Romero, 1989).


Ana Gómez Díaz-Franzón

Dra. Historia del Arte

 


Allí extendió el horizonte de su dominio a medida que avanzaba su pensamiento… el príncipe [Montpensier] pudo integrarse en Oriente. Su palacio tiene el extraño aspecto y la irregular belleza de las moradas de aquel país de genios.

(Antoine de Latour, en La Bahía de Cádiz, 1857).

 

El Palacio Orleáns-Borbón (1852-1876), inscrito en el Catálogo General de Bienes del Patrimonio Histórico de Andalucía en 2007, ubicado en uno de los ángulos de la antigua muralla, fue rehabilitado entre 1987 y 1990 para la instalación del Ayuntamiento de Sanlúcar.

Tiene su acceso principal en el ángulo que forma la cuesta de Belén con calle Caballeros por donde, a través del afrancesado tratamiento arquitectónico de la entrada, penetramos en un exquisito jardín romántico que nos transporta a un mundo íntimo y orientalista, pletórico de color y fantasía.


Palacio Orleáns-Borbón. Pinturas del techo del Salón Bambú (actual Alcaldía). Retrato de los duques de Montpensier vestidos a la oriental. (Foto: Mariqui Romero, 1989).

El palacio fue mandado edificar por los duques de Montpensier, Antonio de Orleáns y María Luisa Fernanda de Borbón, hermana de la reina Isabel II, como residencia veraniega, cuando llegaron a la Baja Andalucía tras el derrocamiento en Francia del padre del duque, el rey Luis Felipe de Orleáns, y se instalaron en el  palacio de San Telmo de Sevilla.

La edificación agrupa tres antiguas construcciones de distintos estilos y cronologías: de izquierda a derecha, el antiguo Seminario Conciliar de San Francisco Javier (edificio religioso instalado sobre una antigua casa del XVIII, adquirido por el Duque en 1853); la casa de los Páez de la Cádena (de tipo civil doméstico, de finales del XVII, comprada en 1851); y parte del antiguo convento de La Merced (construcción religiosa de 1625, adquirida primero a censo (1857) y luego por compra (1882) a los duques de Medina Sidonia). A estos tres inmuebles, se agregaron las bodegas y caballerizas con fachada a la calle Baños (1861).

Estas fincas constituyeron el soporte del gran recinto palaciego (6.592 m2 edificados) que no se construyó de nueva planta sino que, conservando las estructuras de los edificios preexistentes (aquí radica uno de los valores históricos del palacio), fueron unificados adaptándolos a su nueva funcionalidad, mediante alineaciones en fachadas y ampliaciones, dotando al conjunto del orientalista revestimiento exterior.


sábado, 17 de febrero de 2024

El ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda descataloga un chalé protegido para demolerlo y edificar pisos.

 Opinión Patrimonio Histórico Sanlúcar


Por Resolución de la Alcaldía de Sanlúcar (20-11-2023) y gestión de la Presidenta de la Gerencia de Urbanismo, Sra. Mónica González Pecci (PSOE), se ha aprobado un Plan Especial para suprimir del Catálogo de Edificios Protegidos un chalé situado en la Avenida de las Piletas, para que se pueda demoler y construir pisos.

Se trata de un chalet protegido (fachadas y cubierta) edificado en 1952, por el arquitecto José Delgado Lejal, para Felipe García Boceta, a quien el Ayuntamiento le cedió en 1948 los terrenos gratis (2.091 m2) con la condición de edificar, como se venía haciendo desde principios del siglo XX en las Avenidas de Bajo de Guía y Las Piletas. Una vez edificada la parcela, se le entregaban las escrituras de propiedad.

Este edificio, junto al de Ambrosy (en Avda. de la Estación), también con proyecto de Delgado Lejal, suponen los epígonos del estilo regionalista en Sanlúcar, ya que está edificado con esta estética.

José Delgado Lejal, reconocido arquitecto andaluz de la segunda mitad del siglo XX, realizó también en Sanlúcar el primer Plan de Ordenación Urbana en 1949 y la barriada de viviendas agrícolas en 1945, además de la bodega San Vidal para Bodegas Argüeso. Este arquitecto está incluido en el Catálogo abierto de Arquitectura Moderna y Contemporánea de Cádiz, así como en el inventario "Cincuenta años de Arquitectura en Andalucía".

miércoles, 23 de agosto de 2023

Ajuar doméstico, plata labrada, joyas y otros enseres de Francisco de Paula Rodríguez y Joaquina Sánchez Espinosa, según cuatro inventarios de bienes (1811-1855), en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).

 

Ana Gómez Díaz-Franzón

Dra. Historia del Arte.

 

Antigua casa de Francisco de Paula Rodríguez, en primer término (actual Ayuntamiento) Foto: Google Earth.


Este artículo se puede descargar en pdf en Academia.edu


El ajuar doméstico (ropas, mobiliario y enseres de uso común en una vivienda), la plata labrada, joyas, carruajes y otros bienes, existentes en las casas de Francisco de Paula Rodríguez y su esposa Joaquina Sánchez, se recogen en cuatro inventarios de bienes que fueron realizados en 1811[1], 1822[2], 1847[3] y 1855[4], de los que ya se han extraído las obras artísticas situadas en las casas de la ciudad y de las haciendas[5].

Estos “bienes de confort” evidencian el nivel de riqueza personal y las distintas parcelas de la vida cotidiana que conforman la cultura material de una familia aristocrática en Sanlúcar de Barrameda a principios del siglo XIX, en cuya distinguida residencia estuvo hospedado el rey José I, en la única visita que hizo a Sanlúcar durante la guerra de la Independencia.[6]

Estos inventarios permiten adentrarnos en el espacio doméstico de este matrimonio avecindado en Sanlúcar, conocer su vida cotidiana, qué muebles y cortinajes orlaban sus casas, cuáles eran los utensilios usados en la cocina, qué se guardaba en la despensa, qué coches conducían o cómo vestían. Se trata de un ejemplo más, que facilita el conocimiento de la forma de vida de una parte privilegiada de la sociedad, en este caso de un alto funcionariado cortesano y uno de los principales hacendados y comerciantes de Sanlúcar, en el tránsito del siglo XVIII al XIX.

Al hallarse inventariados los bienes en cada estancia de las casas, podemos conocer la distribución que tenía la residencia familiar de la calle Caballeros, nº 19 (antig.) así como de las viviendas situadas en las haciendas (número de habitaciones, funcionalidad, mobiliario, decoración…). Al ser rehabilitada la casa de la calle Caballeros, en 1831, para instalar el Seminario Conciliar de San Francisco Javier (1831-1842), del Arzobispado de Sevilla y, poco más tarde, un Instituto de Segunda Enseñanza (1842-1847), los inventarios de 1847 y 1855 nos ofrecen, además, una aproximada reconstrucción de los interiores de las estancias, mobiliario y utensilios propios de estos centros educativos pues, aunque de diferente naturaleza, no debió cambiar mucho la distribución del inmueble en estos últimos años documentados.

 

Respecto a los cuatro inventarios consultados, hay que señalar que el inventario post mortem de 1811 se acerca a lo que se viene considerando como un inventario ideal -raros en el periodo moderno-, por ser muy completo y meticuloso, al recontar los bienes de cada estancia y acompañarse de la valoración de las piezas.[7] En los primeros inventarios de 1811 y 1822 se consigna una primera relación de bienes sin valorar y, en segundo término, los mismos bienes con valoración monetaria, recontándolos ahora agrupados, según su naturaleza y función. Por el contrario, los inventarios de 1847 y 1855 carecen de tasación. Además, en el último no pudieron inventariarse los bienes de la antigua casa de la calle Caballeros, por haberse vendido en 1853 a los duques de Montpensier, quedando las antiguas pertenencias de Francisco de Paula Rodríguez diseminadas en diferentes lugares: parroquia mayor de Ntra. Sra. de la O de Sanlúcar, Seminario de Sevilla, y en manos de los patronos de la Fundación, a la espera de obtener un inmueble donde depositarlos.[8]

Por otro lado, hay que señalar el problema surgido al trabajar con el inventario de 1822, cuya copia facilitada por el Archivo Diocesano de Asidonia-Jerez carece de la adecuada foliación, de forma que, cuando este recuento se consigna en este trabajo, los folios se señalan de forma aproximada, añadiéndose en ocasiones la fecha de reunión correspondiente al inventariado, a fin de allanar su localización.

Debido a la escasa documentación notarial referida a inventarios de bienes existente para Sanlúcar en estas fechas[9], para comprender la importancia y significación de estos inventarios en la ciudad, sólo podemos ponerlos en relación con la documentación análoga publicada para otras ciudades próximas, como Jerez de la Frontera, Cádiz o Sevilla. Pues, aunque existen investigaciones afines referidas a otras comunidades autónomas (Galicia, Castilla y León, Cataluña, País Vasco, Extremadura…), pertenecientes al siglo XVIII y principios del XIX, el ámbito de la baja Andalucía posee características propias que requiere su agrupación documental.

Según el inventario post mortem de Francisco de Paula Rodríguez, realizado en 1811, que sirve de base para este estudio, las nueve partidas de bienes muebles, referidos al ajuar doméstico, plata labrada, joyas, mobiliario, etc., suman 120.215 reales, lo que supone un 2,28 % del capital activo global (5.211.001 reales). Los porcentajes de cada parcela, respecto al caudal total inventariado se desglosan del siguiente modo: plata y alhajas: 47.083 rs. (0,90 %); pinturas de la casa residencial: 6.517 rs. (0,12); textiles: 19.333 rs. (0,37); muebles: 20.772 rs. (0,39); calderería: 910 rs. (0,017); cerrajería: 1.500 rs. (0,028); relojería: 5.500 rs. (0,10); talabartería y guarnicionería: 6.900 rs. (0,13); caballería: 11.700 rs. (0,22); y carruajes: 5.000 rs. (0,09).                          

En cuanto a la vecina ciudad de Jerez de la Frontera, tanto el mobiliario como la plata labrada de Francisco de Paula Rodríguez, supera la valoración de algunas partidas referidas al inventario de Mariana Medina y Dávila, perteneciente a una familia de la nobleza jerezana, en cuyo testamento se cuantifica, por ejemplo, el mobiliario en 11.798 reales y la plata labrada en 12.049 reales.[10]

Por otro lado, de los 28 inventarios estudiados por Moreno Arana, también en Jerez, entre 1717 a 1809[11], la mayoría de los difuntos disfrutaban de un conjunto de “bienes de confort” (joyas, plata, muebles, ropas, coches, biblioteca...) que, según González Beltrán, “se acerca o sobrepasa los 25.000 reales, punto que marca una situación de lujo u opulencia”[12]. De estos inventarios, sólo cuatro sobrepasan los 120.215 reales en que se valoraron estas partidas en el inventario post mortem de Francisco de Paula Rodríguez (1811).[13]

Según Álvarez Santaló y García-Baquero, para la nobleza titulada de Sevilla, entre 1700 y 1834, con un capital medio de 1.091.734 reales, la “partida clave” de la plata labrada y joyas, está presente en 28 de los 31 inventarios estudiados, donde representan el 5,8 % del volumen total del capital activo inventariado (44.478.778 reales). Los bienes de mobiliario y ropa se sitúan en un 1,6 y 1,3 %, respectivamente. Y los carruajes y su equipo correspondiente (caballerías, atalajes, etc.) suponen un 0,9 % del capital activo inventariado, estando presentes en diecisiete inventarlos de los treinta y uno[14].

 Respecto al clero secular en la Sevilla del siglo XVIII, de los 142 inventarios post mortem de clérigos seculares analizados, entre 1700 y 1834, se conocen sus niveles de riqueza personal (media de 69.920 rs.vn.) y sus fragmentos de vida cotidiana.  Junto a las dos “partidas protagonistas”: plata labrada y joyas, que representan un 8% del activo global, se sitúan las consideradas como constitutivas del hábitat doméstico (muebles, menaje, ropas, despensa, carruajes, objetos artísticos y bibliotecas) que, agrupadas, representan el 17% del activo total. Así, según Álvarez Santaló y García-Baquero, todos estos “bienes del vivir” apenas valen la mitad que el dinero y las deudas favorables de este grupo social sevillano[15].

En comparación con las cifras mencionadas para otras ciudades y grupos sociales, el 2,28 % del capital activo global, que suponen estas partidas de confort en el inventario post mortem de Francisco de Paula Rodríguez, nos indica que estos bienes fueron secundarios respecto a las inversiones realizadas en otras esferas (propiedades inmobiliarias, deudas favorables, bodegas y vinos…).

 

 

1.  Residencia de la calle Caballeros y casas de las haciendas de la Jara y Brevas o El Administrador.

A su llegada a Sanlúcar, Francisco de Paula Rodríguez, adquirió dos fincas rústicas, además de otras tierras. Éstas fueron la hacienda de Brevas, llamada más tarde El Administrador, y la hacienda de la Jara, en el pago del mismo nombre.

Para residir en Sanlúcar, Francisco de Paula Rodríguez arrendó, hacia 1800, a la fábrica de la Iglesia Mayor de Ntra. Sra. de la O, la antigua casa reedificada hacia 1730 por el comerciante Julián Cayetano Gally, a quien la compró el matrimonio irlandés Tomás Wading y María Asthey, quienes la legaron a la Iglesia Mayor. Se halla situada en el Barrio Alto de Sanlúcar, entre las calles Caballeros y Almonte. Tras fallecer Rodríguez y su esposa, este inmueble funcionó como Seminario Conciliar San Francisco Javier del Arzobispado de Sevilla (1831-1842) e Instituto de Segunda Enseñanza (1842-1847), todo costeado con los bienes de la Fundación Francisco de Paula Rodríguez, en cumplimiento de la voluntad del testador, quien legó sus bienes para el mantenimiento de un colegio en Sanlúcar que priorizara a los niños más desfavorecidos. En 1853 la casa fue adquirida por los duques de Montpensier, así como las antiguas casas-bodegas de Francisco de Paula Rodríguez y fincas aledañas para formalizar el palacio de verano y el jardín. Este palacio de Orleáns-Borbón fue adquirido por el Ayuntamiento en 1980, siendo actualmente la casa consistorial de Sanlúcar.