Desde el templo del Lucero

miércoles, 24 de junio de 2026

Observaciones a la charla de José María Hermoso Rivero sobre la testamentaría de Francisco de Paula Rodríguez.

José María Hermoso Rivero durante su charla (imagen: video Costa Noroeste Tv)

Enlace al video de la charla en YouTube.


En el marco de las II Jornadas de Historia, Cultura y Patrimonio, organizadas por el Archivo Municipal de Sanlúcar, tuvo lugar el pasado día 11 de junio una charla de José María Hermoso Rivero titulada: “Testamento de Francisco de Paula Rodríguez (1811. Un documento superviviente del Archivo de Protocolos de Sanlúcar de Bda.”

Se han detectado los siguientes 37 errores o faltas a la verdad en dicha charla. Se sigue el orden de la intervención:

  1. El trabajo “Aproximación a la Fundación Francisco de Paula Rodríguez…” de Hermoso Rivero no lo publicó la Diputación de Cádiz, sino la revista Cartare con la financiación de la Diputación, que también sufragó la cuantía del premio.
  2. En el nombre de la documentación conservada en el Archivo Municipal de  Sanlúcar no aparece la palabra “Inventario”, como afirma Hermoso Rivero. La documentación de la testamentaría (grupo de documentos), que no “testamento” (un documento), se denomina “Copia del testamento cerrado del Sr. D.  Francisco de Paula Rodríguez y diligencias de su apertura por testimonio del escribano público D. José González Barriga”.  Tiene 300 folios (no 294) más un folio suelto y deteriorado que no conserva el número de folio.
  3. Francisco de Paula Rodríguez no nació “sobre 1755”, como dice Hermoso en sentido aproximado. Francisco de Paula Antonio Josef de Santa Rosa Rodríguez y Rodríguez-Bejarano Hernández de Soto y Ortiz de Villareal nació en Sevilla, el día 30 de agosto y fue bautizado en la parroquia San Román el 3 de septiembre de 1755.
  4. El Sr. Hermoso se confunde al narrar la trayectoria profesional de F. de Paula Rodríguez. Afirma que desde sus Sevilla natal pasó a la Madrid, “donde trabajó como funcionario” y luego, “sobre 1798” marchó a Cartagena como guardalmacén. En realidad, fue al revés. Rodríguez siguió la carrera militar y estuvo destinado en Cartagena durante bastantes años ejerciendo como guardalmacén (cargo militar, no administrativo, como dice Hermoso), pasando a Madrid como Tesorero de Ministerio de Hacienda de S.M. en 1798 y hacia 1800 llegó a Sanlúcar.
  5. Hermoso balbucea dos fechas para la concesión de la Orden de Carlos III (1798 y 1795) a F.P.R. Parece confundir dos distinciones distintas. Aun residiendo en Cartagena, Rodríguez, en 1795, fue nombrado por S. M. Intendente de Provincia de Primera Clase con carácter honorario. Y en 1797 se le concedió la Real Orden de Carlos III.
  6. Es falso que su esposa, Joaquina Sánchez Espinosa fuese “un poco menor” (según Hermoso), pues en realidad era dos años mayor que Rodríguez, ya que nació el día 13 de mayo de 1753 y fue bautizada el día 17 en la parroquia de Santa María de Gracia de Cartagena.
  7. No. Los bienes raíces que compró F. de P. R. en Sanlúcar “no fueron comprados a los conventos desamortizados”. Tan sólo algunas bodegas de la calle Almonte se adquirieron al suprimido convento de la Merced (escrituras de 24/10/1801; 18/05/1802; 30/04/1804). Y otras dos fincas fueron compradas a capellanías privadas. Las demás se compraron a particulares.
  8. Dice Hermoso que Francisco de Paula se dedicó a “la especulación inmobiliaria”, “a la usura”. A esta actividad financiera, corriente en la época entre los grandes hacendades, hay que unir su intensa actividad vitivinícola en Sanlúcar, que fue alabada por el botánico Esteban de Boutelou, de la que se olvida Hermoso.
  9. Según Hermoso, Francisco de Paula Rodríguez falleció el día “1 de junio de 1811”. En realidad, falleció el día 2 de junio de 1811, como ha documentado Climent Buzón. Seguramente Hermoso no ha localizado su partida de defunción (publicada por Climent Buzón), porque no ha mirado en los Libros de defunciones de la jurisdicción eclesiástica castrense de Sanlúcar, pues Rodríguez era militar.
  10. No, en la calle Almonte no tenía sólo “una casa bodega”. Tenía allí cuatro bodegas.
  11. Confunde el Sr. Hermoso la hacienda de Brevas o El Administrador, propia de Rodríguez con la finca “Torrebreva”, que perteneció a los Montpensier y hoy a sus descendientes (familia Orleáns-Borbón) y se encuentra en la orilla opuesta de la misma carretera de Munive.
  12. En una de las imágenes proyectadas aparece un dibujo de la hoy arruinada finca “La Atalaya”, dando a entender que fue propiedad de F.P.R. Hermoso atribuye a F.P.R. la propiedad de una “Finca con viña y bodega que linda con el Gamonal y la Atalaya”. Esta afirmación es falsa. Ninguna de sus fincas guarda relación con la viña La Atalaya. Francisco de Paula Rodríguez adquirió tres fincas rústicas: la hacienda de la Jara, hacienda de Brevas (términos Sanlúcar-Rota) y el rancho del Gamonal.
  13. Juan Martínez de Eguilaz no fue el padre del escritor Luis de Eguilaz, fue su abuelo (Juan Antonio Martínez de Eguílaz).
  14. Se refiere Hermoso en varias ocasiones a las tres esclavas etíopes que tuvo F.P.R. a las que concedió la libertad, cuya circunstancia fue muy corriente en la época, lo cual le parece a Hermoso “muy gracioso”. Se denota en su charla cierto amarillismo, al reincidir en ciertos temas propicios al morbo popular.
  15. El primer autor que transcribe el testamento no es Manuel Barbadillo en los años 80 (como refiere Hermoso). Fue José Colom Víctor en un opúsculo publicado en 1911, para celebrar el aniversario de la muerte de Rodríguez.
  16. La comparación que realiza Hermoso entre la fortuna de F.P.R. con Amancio Orgega no es correcta, pues Ortega tiene hijos, que son herederos forzosos.
  17. No todos sus albaceas de F.P.R., junto su esposa, fueron curas como afirma Hermoso. Francisco de Paula Colom era civil. Y Joaquina Sánchez no era “albacea principal”. Todos los albaceas lo fueron in solidum, es decir de forma mancomunada.
  18. En el listado de vinos proyectado vuelve Hermoso a reseñar la existencia en las bodegas de “vino blanco “trasiego”, donde debería decir “vino blanco trasañejo”.
  19. Hermoso afirma que el número de obras de arte existentes en la casa de F.P.R. era de 194 obras. Esta cifra es errónea. En el primer inventario post mortem de 1811 se contabilizan 265 piezas ―pinturas, esculturas, estampas y láminas―, cuyo conjunto se subdivide en 166 pinturas, 10 esculturas y 89 estampas y láminas (sobre cobre o papel) ubicadas en la calle Caballeros y en las casas de las dos haciendas.
  20. No. El inventario de 1811 no duró un mes, como afirma Hermoso. Duró tres años (1811-1814), por irse agregando algunos bienes olvidados, como la biblioteca y las fincas de Cartagena, finalizándose el inventario en 1814.
  21. Respecto a la recreación de la casa de F.P.R., mostrada por Hermoso, hay que aclarar que la estructura de la casa se conserva en el actual palacio municipal, con algunas agregaciones de Montpensier. El patio es el mismo que edificó Julián Cayetano Galli, cargador a Indias, en 1730, quien construyó la casa.
  22. No, Juan José Bécquer no era abuelo o bisabuelo del poeta Gustavo Adolfo Bécquer. No está documentado. Parece que era familiar o pariente. Está documentado como el primer familiar de esta familia que se dedicó a las artes.
  23. Antonio Francos no era hermano de Isabel Rodríguez, como afirma Hermoso. Era el mayordomo de Francisco de Paula Rodríguez.
  24. A cada una de sus tres esclavas libertas F.P.R. no les legó 9.000 reales, sino 5.000 reales y una vivienda en usufructo a cada una.
  25. El cuerpo general de bienes, recogido en el inventario de 1811 con adicciones de 1813 y 1814, no arroja un capital total de 3 millones de reales, sino 5.213.904 millones de reales (capital de F.P.R.), sin descontar los gastos. Pagados los gastos y legados, al fallecer su esposa, en 1822, quedaron 3.505.459 millones de reales, que fue la cantidad que pasó a la Fundación Francisco de Paula Rodríguez para fundar el colegio.
  26. Joaquina Sánchez no aportó al matrimonio 40.000 reales, como dice Hermoso, sino 34.000 reales.
  27. Todo lo que cuenta Hermoso sobre lo ocurrido con Antonio Fernández de Santa Cruz, presbítero y exregular agustino y albacea, es erróneo. En su testamento, F.P.R. ordenó que se le entregase en propiedad al entonces suprimido convento de agustinos de Regla de Chipiona aquella parte de la hacienda de Brevas (“El Administrador”), que estaba gravada con un censo, por el que éste quedaría así extinguido. Sin embargo, esta cláusula 19ª del testamento fue revocada y anulada en la “Memoria” que Rodríguez dejó escrita unos días después, debido al engaño que declara Francisco de Paula haber sufrido por parte de uno de sus albaceas, Antonio Fernández Santa Cruz, ex regular agustino y conventual que fue del santuario de Regla. Así lo explica en la “Memoria” adjunta al testamento. Fernández de Santa Cruz le hizo creer que el censo a favor del convento y santuario de Regla gravaba “una pequeña porción de tierra calma que está fuera de vallado” de la hacienda de Brevas, mientras que, en realidad, este censo afectaba a más de 30 aranzadas de viña y al caserío, que por su cláusula testamentaria debía entregarse al santuario en propiedad y que quedó anulada. Este asunto lo hizo constar sólo en la “Memoria” cerrada, para no dañar la imagen pública del agustino, quedando reservada sólo al conocimiento de su albacea Joaquín Mariano Rosales, que podría hacer uso de ella si fuera estrictamente necesario, como así fue en un momento determinado, cuando el agustino declaró que en la caja de Rodríguez había más dinero en efectivo que el declarado en el inventario.
  28. Respecto a la disputa por la ropa de vestir de F.P.R. por parte de su cuñado, es erróneo. Aunque no aparece como legado en el testamento, la ropa propia de F.P.R. se distribuyó por mitad entre José de Andújar (su cuñado) y Antonio Francos (su mayordomo), apreciada en 11.561 reales, tal como aparece en el “Cuerpo General de Bajas” de la testamentaría. Además, F.P.R. también legó a su mayordomo 60.000 reales.
  29. No, cuando fallece Joaquina, los curas de Sanlúcar no hablan con el superior (arzobispo de Sevilla) para crear el Seminario. Los albaceas enviaron los estatutos del colegio en 1826 al Consejo de Castilla para su aprobación, pero enterado el arzobispo Cienfuegos fue él que los llama y los convence para crear un Seminario Conciliar en Sanlúcar en vez del colegio ordenado por F.P.R., a lo que los patronos accedieron.
  30. El Arzobispo de Sevilla en 1826 no se llamaba “Cifuentes” o “Cienfuertes”, como afirma Hermoso en varias ocasiones, sino Francisco Javier Cienfuegos y Jovellanos.
  31. No, los bienes de F.P.R. nunca pasaron al Ayuntamiento. Durante el siglo XIX pugnó por sus bienes el Arzobispado de Sevilla, que durante algunas etapas los administró, pasando definitivamente en 1855 a la Fundación Francisco de Paula Rodríguez. El Ayuntamiento siempre ayudó a la Fundación a mantener y recuperar sus bienes en Sanlúcar.
  32. Sí, el “Instituto de Segunda Enseñanza”, de cuyo funcionamiento duda Hermoso, estuvo activo entre 1842 y 1847. Está documentado el acto de inauguración y se conocen algunos de los profesores que impartieron clases en él. Este último año el arzobispado de Sevilla exigió los bienes de la Fundación que hubo que entregarle por R.O., cerrándose el Instituto. Los bienes fueron devueltos por el arzobispado a la Fundación sanluqueña en 1855.
  33. Sobre el “escándalo” de la plaga de oídium u oidio, que no “odium”, en las viñas y los hurtos de vinos en las bodegas, en 1852, no conozco nada, pues en esas fechas los bienes de la Fundación estaban en manos del Arzobispado, como se ha citado. Este asunto no está relacionado, en todo caso con la creación del colegio de los escolapios.
  34. El “colegio de las Escuelas Pías de San Francisco Javier de los Padres Escolapios” se inauguró en octubre de 1868 en un edificio financiado por la Fundación, siendo arzobispo de Sevilla cardenal Luis de la Lastra y Cuesta, que no el cardenal Cienfuegos, como dice Hermoso.
  35. Los maestros contratados, a los que se refiere Hermoso Rivero, lo fueron para el laico “Colegio de Enseñanza Primaria graduada de San Francisco Javier”, que fue aprobado por Orden Ministerial el 12 de Agosto de 1935, instalado en el edificio durante dos años tras marcharse los escolapios (1934-1936). Se contrataron a cuatro maestros.
  36. El erróneo que, durante los conflictos surgidos entre los escolapios y la Fundación, el cardenal Segura decidiera que la iglesia se le diera a los escolapios y el colegio a la Fundación. Este extremo no está documentado.
  37. El cardenal Segura en 1942 inaugura el “Seminario Menor del Sagrado Corazón de Jesús”, que permanecerá en el edificio hasta 1961.



ENLACES DE INTERÉS



José María Hermoso Rivero: "Aproximación a la Fundación Francisco de Paula Rodríguez (1811-1980)". Ed. Cartare, 2024. En este trabajo localicé casi 60 errores en las 80 páginas y varios indicios de presunto plagio a mi trabajo. Aquí su premiado trabajo:


Mi respuesta: Ana Gómez Díaz-Franzón: "Análisis crítico. Observaciones sobre algunos errores e indicios de presunto plagio detectados en “Aproximación histórica a la Fundación Francisco de Paula Rodríguez de Sanlúcar de Barrameda (1811-1980)”, de José María Hermoso Rivero". (12 de abril de 2024).

Antecedentes.

Opinión Premio "Francisco de Fuentes", por Ana Gómez Díaz-Franzón.




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martes, 9 de junio de 2026

Cinco familias de comerciantes extranjeros entre Cádiz y Sanlúcar de Barrameda durante los siglos XVIII al XX.

 Del tráfico con las Indias al mundo del vino y el estatus nobiliario.


      En este nuevo libro de Ana Gómez Díaz-Franzón, editado por Peripecias Libros, se analizan las interconexiones, familiares y mercantiles, establecidas entre cinco familias de comerciantes extranjeros, cuatro de origen italiano y uno flamenco: Pedro Albrecht, Julián Cayetano Galli, Juan Ángel Belloni, Juan Domingo Moris y Gonzalo Andrés Angioletti. Estos hombres de negocios se asentaron en Cádiz entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, atraídos por las oportunidades económicas que ofrecía la ciudad, como monopolizadora de la Carrera de Indias. Algunos se trasladaron, poco más tarde, a Sanlúcar de Barrameda, donde construyeron sus casas principales y bodegas, lo que supondrá su definitivo arraigo a tierras gaditanas.

        Se trata de un estudio diacrónico sobre la reconstrucción prosopográfica de estas familias, como protagonistas directos de la actividad mercantil y financiera del siglo XVIII en Cádiz y Sanlúcar de Barrameda; y su evolución, a través de seis generaciones. Se escudriñan los antecedentes familiares; las alianzas matrimoniales y mercantiles; formaciones familiares; compañías comerciales; consolidación de fortunas e inversiones en bienes raíces; el trasvase de los beneficios comerciales hacia el sector vitivinícola; transmisiones patrimoniales; diversificación profesional; y algunos aspectos sobre su religiosidad, beneficencia y solidaridad.

        El habitual proceso de ascenso social llevará a algunos descendientes a ostentar, ya en el siglo XIX, destacados cargos institucionales, su ingreso en órdenes de caballería, y alcanzar la cúspide social al lograr, casi siempre por vía matrimonial, los marquesados de Monte Olivar, Casa Real, Pedroso, Camarena la Real y el condado de Corbos, así como las máximas dignidades eclesiásticas en la figura del cardenal Sebastián Herrero y Espinosa de los Monteros, biznieto de Juan Domingo Moris y Catalina Albrech.

        En esta nueva contribución a la historia familiar de aquellos primeros comerciantes extranjeros instalados en Cádiz, se confirman algunas prototípicas pautas de comportamiento económico y social, señaladas por la historiografía para la burguesía mercantil gaditana, así como ciertas particularidades que se alejan del patrón común. 


Sobre la autora.

Ana Gómez Díaz-Franzón (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, 1958) es doctora en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla.

Entre sus publicaciones, cabe destacar El Palacio Orleáns-Borbón; Guía Histórico-Artística de Sanlúcar de Barrameda (Ed. ASEHA, 5ª ed., 2026); “Pinturas murales del Castillo de Luna en Rota”; “La Semana Santa en la Provincia de Cádiz” (Ed. Tartessos); “Costa Noroeste” en la Guía Artística de la Provincia de Cádiz (Ed. Fundación José Manuel Lara); “Formación de las barriadas de la Zona Sur-Suroeste de Sanlúcar” (Universidad de Cádiz); Arquitectura del veraneo y su época en Sanlúcar de Barrameda (ASEHA, 2011); Historia de Estella del Marqués; “Rutas con perspectiva de Género en la provincia de Cádiz” (Diputación de Cádiz); o Vida y legado del ilustrado Francisco de Paula Rodríguez (2024), entre otros.

Una de sus principales líneas de investigación se ha centrado en la historia y cultura del vino. En este ámbito, es autora de varios libros y artículos, en solitario o en colaboración, como La manzanilla. Historia y Cultura (Ed. Pequeñas Ideas. Premio de Investigación de la Asociación Internacional de Historia y Civilización de la Vid y el Vino, 2004); “Arquitectura bodeguera de Sanlúcar”; Las rutas del vino en Andalucía (Ed. Fundación José Manuel Lara); “Antigua iconografía publicitaria de los Vinos de Oporto y Madeira” (Douro, Universidad de Oporto); Guerra de la Independencia y libertad en los vinos del Marco de Jerez (Diputación de Cádiz); biografía del vinatero León de Argüeso en Nueve bodegueros del Marco de Jerez (Ed. Quorum); o Iconografía publicitaria del vino en el Marco de Jerez (1868-1936), en 3 vols. (Premio a Mejor publicación de Vinos, 2021 en VI International Wine Challenge Merchant Awards Spain), La Manzanilla de Sanlúcar en el siglo XIX a través de la prensa (2023), entre otros.


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miércoles, 4 de marzo de 2026

Origen y evolución histórica del vino Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)


Ana Gómez Díaz-Franzón

Historiadora


Este trabajo puede descargarse en pdf con notas a pie de página en Academia.edu. (recomendado)

Resumen. Este trabajo aborda los principales hitos cronológicos que han configurado la historia del vino Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda (DOP), desde su nacimiento, en la segunda mitad del siglo XVIII, a la actualidad. Se reseñan los hechos hasta ahora documentados, las interpretaciones sobre su etimología, así como algunas cifras sobre la producción y comercialización del vino Manzanilla, a través de sus dos siglos y medio de historia. En las últimas décadas la Manzanilla viene siendo el vino más vendido de la comarca vitivinícola llamada Marco de Jerez (Cádiz). Sin embargo, desde hace unos años el vino sanluqueño está experimentando una serie de amenazas, falsificaciones y apropiaciones, fuera y dentro de la comarca, que están poniendo en jaque su propia Denominación de Origen.

Palabras clave. Vino Manzanilla de Sanlúcar. Denominación de Origen Protegida. Historia del vino. Sanlúcar de Barrameda. Ciudad de Cádiz. Provincia de Cádiz.



  1. Antecedentes. La vinatería en Sanlúcar antes del vino Manzanilla

Se señalan aquí los principales hitos que han afectado a la vinatería de Sanlúcar sin propósito de exhaustividad.

Por los hallazgos arqueológicos localizados en zonas próximas a Sanlúcar -poblado de Doña Blanca en El Puerto de Santa María- y, según algunos autores clásicos (Estrabón, Columela, Varrón), el cultivo de la vid y la elaboración de vinos fueron introducidos en estas tierras por los griegos y fenicios, aunque algunos autores la sitúan en épocas anteriores. Estas prácticas vitivinícolas fueron continuadas y perfeccionadas por los romanos. Las viñas se conservaron en los periodos visigodo y árabe, y durante la baja Edad Media comienza una etapa expansiva a partir de la conquista cristiana. 

La villa de Sanlúcar fue entregada en señorío Alonso Pérez de Guzmán el Bueno en 1297, cuyos descendientes serían nombrados condes de Niebla y duques de Medina Sidonia, sucesivamente, convirtiéndose la ciudad en capital de sus estados. Se establecieron dos ferias o vendejas anuales y el movimiento del puerto de Barrameda gozó de ciertos privilegios señoriales. Durante los siglos XIV y XV, el cultivo de la vid se expandió en Sanlúcar y se consolidó su comercio peninsular y exterior, a través de las rutas atlánticas y europeas.

El vino ha sido el más importante recurso económico de Sanlúcar a través de su historia hasta época reciente. Ya durante la baja Edad Media, entre finales del siglo XV y principios del XVI, la actividad mercantil de la villa se centró en la exportación de vinos (1). La producción vinícola se convertirá, a partir de entonces, en el principal producto del comercio sanluqueño durante la Edad Moderna. En la época señorial (1297-1645), los vinos sanluqueños se exportaron sobre todo a Ruan y Bretaña, así como a Flandes e Inglaterra ―puertos de Southampton, Bristol y Londres―, que fueron los destinos europeos más frecuentes del vino producido en Sanlúcar, a principios del siglo XVI (2), además del importante mercado americano abierto a partir de la conquista de América.  Un ilustrativo ejemplo de la intensa actividad vitivinícola desarrollada en Sanlúcar se localiza en 1548, cuando el comerciante Medina y Mesa cuantifica su producción total de vino en 60.000 barriles, de los que 40.000 se exportaron a Inglaterra y Flandes (3).

Desde el siglo XV se tomaron medidas proteccionistas ―Ordenanza ducal de la entrada de vinos, Marca de la villa, disposiciones municipales― para defender la venta del vino producido en Sanlúcar, frente a los elaborados por los competidores de las ciudades vecinas, que intentaban introducir y comercializar sus vinos en Sanlúcar, donde se ofrecían mejores precios que los ofertados en sus términos y por los beneficios fiscales otorgados al puerto sanluqueño. 

Al objeto de evitar la entrada de vinos foráneos, por mar o tierra, y para favorecer la venta de los producidos en cada término municipal, se establecieron una serie de medidas proteccionistas, tanto en Sanlúcar como en Jerez, El Puerto de Santa María o Rota, entre otras poblaciones. En Sanlúcar, la restricción comercial más importante fue la Ordenanza de “entrada de vinos” de 1448, otorgada por el I duque de Medina Sidonia, Juan Alonso Pérez de Guzmán, por la que se prohibía la entrada de vinos foráneos en la villa, constituyéndose en uno de los más importantes pilares del comercio vinatero. Esta ordenanza se mantendrá vigente hasta finales del siglo XVIII. Mediante esta disposición se prohibía introducir mostos y vinos foráneos en el término de Sanlúcar, aunque se exceptuaban los procedentes de aquellas viñas que los sanluqueños tuviesen en términos cercanos, como Chipiona, Trebujena o Jerez. Esta ordenanza fue ratificada por carta de privilegio del II duque, Enrique Pérez de Guzmán, el 5 de febrero de 1469, “considerando que esa dicha mi villa no tiene otro heredamiento sino viñas de que tanta renta y servicio a mí se me sigue”. La ordenanza fue pregonada en la playa, en la ribera y en todos los lugares de la comarca:

[…] que ninguna ni alguna persona de cualquier ley y estado y condición que sean no pudiesen traer a vender a mi tierra vinos algunos andos ni corsos ni bastardos ni arrocinados ni tintos ni de otra manera alguna, so pena que los tales vinos fuesen perdidos y derramados y los barcos y navíos o carretas o bestias en que fueren traídos y cargados fuesen asimismo perdidos y quemados […] los maravedís y doblas que por cualquier cosa de las susodichas ansí ovieredes, que las podades gastar y dispender y distribuir en las necesidades, obras y reparos de la dicha villa. […](4)

Esta antigua ordenanza fue ratificada de nuevo en 1493 por el tercer duque Juan Alonso Pérez de Guzmán (5); así como en 1621(6). Para velar por su cumplimiento se nombraban, anualmente, dos capitulares del Cabildo como “diputados de entradas de vino”, entre cuyas funciones también se hallaba asignar el precio a la carretada de uvas cada año (7). Estos diputados del vino ya aparecen en 1596. (8)


viernes, 6 de febrero de 2026

Publicada la 5ª edición de la Guía histórico-artística de Sanlúcar de Barrameda, de Ana Gómez Díaz-Franzón.

 


Recientemente ha sido publicada la 5ª edición de la Guía Histórico-artística de Sanlúcar de Barrameda, obra de la historiadora Ana Gómez Díaz-Franzón, que ha sido editada por la Asociación Sanluqueña de Encuentros con la Historia y el Arte (ASEHA), actualmente presidida por José Romero Tallafigo, quien también ha coordinado la edición. En esta ocasión, como en la anterior edición de 2018, la publicación ha sido patrocinada por las librerías Fórum Libros y Códice. 

Los contenidos de la nueva guía han sido revisados y actualizados. La cubierta es obra de la diseñadora Mariqui Romero y el interior se ha enriquecido con nuevas fotografías de diversos autores.

Esta Guía, cuya primera edición vio la luz en 1993, se encuentra estructurada en tres itinerarios o paseos, por los que el visitante puede recorrer la Sanlúcar Señorial (Barrio Alto), una Sanlúcar Americana (Barrio Bajo), y otra Sanlúcar Modernista y Regionalista (zona costera). El rico Patrimonio Histórico y Cultural de la ciudad es descrito en varios niveles de comprensión: desde una lectura fácil a través de los pies de foto hasta otra más erudita siguiendo los recuadros, pasando por una amena lectura lineal, que hacen accesible esta guía a cualquier lector.

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martes, 6 de enero de 2026

Algunos ejemplos del expolio bodeguero sufrido en Sanlúcar por especuladores inmobiliarios y políticos desaprensivos.

Opinión Patrimonio Arquitectónico Bodeguero.


        Sanlúcar de Barrameda, por su antiquísima actividad vitivinícola ha sido una ciudad-bodega, como ha sido una ciudad-convento, que también desaparecerá. En los últimos treinta años, desde los primeros años 90 del siglo XX, los políticos de todo color han vendido con sus licencias la ciudad-bodega a los especuladores inmobiliarios. Docenas y docenas de bodegas, situadas en un extraordinario Conjunto Histórico protegido, han sido demolidas para construir pisos y más pisos, y continúan demoliendo para edificar más pisos.

       El centenario tejido urbano ha sido horadado impunemente, a pesar de las protecciones, dejando un vacío insustituible. Esa cantidad de bodegas desaparecidas, que podrían haber sido una oportunidad única de enoturismo sostenible, ha sido obra de uno/as cuanto/as irresponsables, que sólo vieron y ven en esas bodegas "el ladrillo" y "bolsas de suelo urbanizable".

        Aún se conservan unas cuantas bodegas y casas-bodega de los siglos XVII, XVIII y XIX, que ya están acompañadas de sus correspondientes proyectos de demolición, esperando la licencia para edificar hoteles de lujo y pisos lujosos.

        Según el INE, en Sanlúcar hay unas 3.000 viviendas vacías. Sin embargo, faltan por doquier viviendas de protección oficial (VPO), a las que puedan acceder personas de menor capacidad económica. ¿Para qué / quién más pisos de lujo?

        Ha prevalecido la falta de respeto a una ciudad histórica de primer orden. Ha dominado la falta de escrúpulos y el dinero que se han llevado unos y otros, a costa de un excepcional Conjunto Histórico protegido, que no se ha protegido, faltando a la legalidad vigente.  

        No, demoler bodegas no es progreso, es delincuencia, ignorancia y desprecio por el pasado histórico de una ciudad con una extraordinaria historia.

        Existen muchos usos compatibles con la conservación de las antiguas bodegas urbanas. Lo que ha hecho y hace falta es voluntad política de mantener vivo el legado de nuestros antepasados, de mantener viva la historia de Sanlúcar.

        Terminarán con las pocas bodegas que quedan. Terminarán con la historia de una Sanlúcar vitivinícola, que tiene más importancia de lo que muchos creen. En consecuencia, teníamos uno de los mejores, si no el mejor conjunto bodeguero de España por antigüedad y variedad tipológica. Prácticamente todo perdido por el ultraje de unos cuantos y unas cuantas.

        Las fotos son de algunos (no todos) conjuntos bodegueros, casas-bodega y bodegas centenarias ya demolidas y de otros que están esperando la licencia de obras para ser destruidas. ¿Es lo que queríamos? ¿Es lo que queremos?


ALGUNAS BODEGAS DESTRUIDAS

Bodega del siglo XIX demolida para trazar la avenida del V Centenario, próxima al Pradillo. Además, en su solar se hizo un edificio de tres plantas más ático retranqueado.

Bodega del XIX demolida en los años 70 u 80 del siglo XX.

Conjunto bodeguero (XVII) en calle Carnicería-Siete Revueltas. Demolido en 2006.

Bodega de 1924 proyectada por el arquitecto sevillano Pedro Sánchez Núñez, demolida en 2020.

Bodega morisca (XVII) en calle Trillo (Barrio Alto), demolida junto a una casa de cargadores del mismo siglo. En la calle Trillo todo son pisos. Bodega destruida en 2007.

Bodegas antiquísimas, quizá del XVI, demolidas entre las calles Sebastián Elcano (cuesta Ganado) - Parra, en 2007.

sábado, 27 de diciembre de 2025

El pelotazo urbanístico de Bodegas Tradición en Sanlúcar

 Opinión Patrimonio Arquitectónico Bodeguero de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz),


A principios de diciembre Diario de Jerez publicaba una nota de prensa donde se anunciaba que Bodegas Tradición de Jerez (fundada en 1998), presidida por Helena Rivero López de Carrizosa, ha adquirido las bodegas Argüeso de Sanlúcar, la marca "San León" y unas cien botas de esta solera por un precio estimado de siete millones de euros, tras año y medio de negociaciones. Desconocemos si también se ha vendido el nombre comercial "Herederos de Argüeso". En este texto, supuestamente cargado de buenas intenciones, se dice que Bodegas Tradición va a restaurar toda la zona lindante con la parroquia de Santo Domingo, que perteneció al antiguo convento de Santo Domingo, del siglo XVI, donde se conservan unos magníficos artesonados y varias portadas renacentistas. También se comunica que incluso podrían instalar en la zona comprada parte de la colección pictórica que posee esta bodega jerezana.

Sin embargo, en estos días, Francisco Yuste, propietario hasta ahora y vendedor de las bodegas Argüeso, afirmaba en unas declaraciones públicas que las bodegas "Heredeeros de Argüeso" no se ha vendido, que lo que se ha enajenado es "el ladrillo", es decir, los 14.000 m2 que componen todo el conjunto bodeguero compuesto por una veintena de cascos de diferentes épocas (XVI-XX), situado en el centro histórico de Sanlúcar, cuyo detalle no se mencionaba en la nota de prensa citada.

Estas contradicciones han generado cierta incertidumbre en Sanlúcar, vistos los antecedentes especulativos que posee este conjunto bodeguero. Cuando la familia Argüeso lo vendió en 2006 a varios socios -Construcciones Avisur; Rafael Ávila, por Sanluqueña de Inversiones; Javier Olaciregui [destructor de Casa Arizón], por Inmo Casco Antiguo; y Javier Láinez, por García Pérez Hermanos-, que realizaron un proyecto y estudio de detalle para edificar 250 pisos y un gran parking de doble planta bajo rasante. Aquel disparate contó, como siempre, con la aprobación del PP, PSOE, CIS y PA, y del pleno municipal, siendo alcaldesa Irene García Macías, además del visto bueno de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que tiene las competencias en materia de Patrimonio Histórico de Sanlúcar, y que suele aprobar todos los proyectos que le llegan de esta ciudad, sean más o menos destructivos. Se presentaron entonces alegaciones por parte del entonces llamado Bloque de Progreso y de la asociación Aula Gerión. Finalmente, nada se hizo, al parecer por falta de financiación, y Francisco Yuste (Bodegas Yuste) adquirió el conjunto en 2016, según se dijo entonces por unos 17 millones de euros, para dedicarlo a la crianza de vinos, como ha sido hasta la actualidad.

Ahora, con la nueva bodega propietaria vuelven a aflorar los intereses especulativos sobre este antiguo y significativo conjunto patrimonial bodeguero -uno de los seis que se conservan en la ciudad de Sanlúcar y el único que permanece como testigo de las actuaciones urbanas llevadas a cabo tras la desamortización del siglo XIX-, el cual se halla protegido en parte por el PGOU y al completo por hallarse dentro Conjunto Histórico protegido de Sanlúcar.

Ficha del Catálogo de Edificios Protegidos del PGOU, por el que se protegen los cascos de bodegas pertenecientes al antiguo convento de Santo Domingo y la fachada de calle Mar.

En efecto, en una nueva nota de prensa de Diario de Jerez se decía ya abiertamente que se conservará sólo la zona del antiguo convento, para demoler el resto de las bodegas y destinar el solar resultante a uso residencial. Al mismo tiempo, el día 26 de diciembre el Ayuntamiento de Sanlúcar hacía pública la reunión mantenida entre Helena Rivero, presidenta de Bodegas Tradición, tras la compra de Argüeso, y la Alcaldesa de Sanlúcar ("encuentro de trabajo" le llaman), para explicarle el pelotazo urbanístico que quiere perpetrar esta bodega jerezana en las antiguas Bodegas Herederos de Argüeso. 

Reunión mantenida en los últimos días entre Helena Rivero y la Alcaldesa de Sanlúcar.