Desde el templo del Lucero

lunes, 3 de agosto de 2026

Mercado de Abastos de Sanlúcar de Barrameda (1744), el más antiguo de España.


Aunque son varias las ciudades y pueblos españoles los que reivindican que algunos mercados de abastos son los más antiguos del territorio español y andaluz -la Boquería de Barcelona, Mercado de Puerto Real (Cádiz), Medina del Campo (Valladolid), etc..-, no se han localizado datos anteriores a 1744, fecha en que se inauguró el Mercado de Sanlúcar de Barrameda, para reunir en el edificio las varias carnicerías existentes por entonces en la ciudad, además de verdulerías, fruterías, venta de hortalizas y otros “frutos comestibles”. Se trata de un edificio cerrado, proyectado para cumplir su función como Mercado de Abastos, que dista mucho de las antiguas carnicerías de algunos ciudades, los mercados reubicados en edificios que cumplieron otras funciones, así como los nacidos en torno a mercadillos efímeros o ambulantes, como lo fueron las ferias o vendejas sanluqueñas de los siglos medievales.

La historia del Mercado de Sanlúcar ha pasado por varias fases desde su construcción, en 1744, como la ampliación del siglo XIX o la rehabilitaciones del siglo XXI.



Edificación de la "Plaza de San Lucas" (1744). 

El proyecto del Mercado de Sanlúcar se remonta al año 1736, cuando el Ayuntamiento compró dos solares existentes en la calle Bretones para construir un edificio, donde quedaran unificadas las tres carnicerías que entonces se hallaban distribuidas en distintos lugares de la ciudad. El proyecto del nuevo mercado fue aprobado por Real Provisión dada en Madrid el 5 de enero de 1743. El duque de Medina Sidonia contribuyó cediendo un trozo de su jardín para "encuadrar la fábrica".

Se presentaron varios proyectos para el edificio de "maestros propios y forasteros", llevándose a efecto el presentado por el Maestro Mayor de la Real Audiencia de Sevilla. La obra de las nuevas carnicerías y venta de otros productos alimenticios quedó finalizada en 1744, habilitándose el edificio para vender "carne, tocino, caza, verduras, despojos de tripería, frutos, comestibles y otras varias cosas más".

La plaza de abastos quedó inaugurada el 18 de octubre de 1744, día del Patrón de Sanlúcar, San Lucas, por lo que el nuevo edificio se llamó "Plaza de San Lucas". La imagen de este santo se pintó en una hornacina en el interior del Mercado, en la oficina destinada al diputado en encargado del edificio. Las obras costaron algo más de siete mil ducados. En aquel tiempo el Ayuntamiento permutó a los religiosos jerónimos la Lonja de las Covachas, poniéndole puertas y ventanas nuevas "para que pudiesen servir de almacenes de frutas de todos los tiempos".

La estructura original era de planta cuadrangular. Hacia el interior, en tres de sus lados tenía arcadas cubiertas, donde se situaban los puestos de venta, tal como hoy se conserva en sus lados longitudinales. La plaza tenía una zona cubierta, donde se ubicaban los puestos, y otra zona central, al aire libre, que más tarde se cubrió.

En origen, el edificio tuvo tres puertas, una hacia la calle Bretones, otra hacia la calle Trascuesta, y una tercera, que era la principal y miraba hacia el Palacio Ducal, en la antigua plazuela de Belén. Esta plazuela se situaba entre el edificio del Mercado y la muralla del jardín ducal.

En el siglo XIX se amplió el Mercado por este lado de Las Covachas, ocupando gran parte de esta plazuela. Por este mismo lugar corría antiguamente la calle Jardines, la cual comunicaba la cuesta de Belén con la calle Trascuesta, cuya vía se ha recuperado durante la última rehabilitación del Mercado.

El historiador Juan Pedro Velázquez Gaztelu, que escribe en 1760 y fue testigo de la edificación de la Plaza de Abastos, realiza la siguiente descripción del edificio:

[...] concluida a principio de octubre de 1744, estrenándose el 18 de octubre del mismo año, día en que la Iglesia celebra a nuestro glorioso patrono, tutelar y titular San Lucas Evangelista, cuyo nombre se le puso a esta oficina y su imagen en pintura elegante se colocó en nicho competente en la sala de la Diputación que reside en ella...

Compónese toda ella de un cuadriongo (...) En el fondo inferior están las cuadras de las 4 tablas de la carnicería con la pieza o almacén para guardar las carnes y a un lado la sala de la diputación con balcón y puerta a la misma cuadra, y otro a uno de los ángulos del patio. Toda esta pieza tiene mucha luz y ventilación por medio de tres espaciosas ventanas, y las grandes rejas que cierran los tres arcos de la puerta de la entrada y de sus colaterales a quien sirven de adorno las armas reales y las antiguas y modernas de la ciudad. En el frente opuesto, al lado de la puerta principal, frente del palacio se construyeron cuatro aposentos muy capaces para que sirviesen de tocinerías, y a sus lados dos puestos para la caza el uno, y el de enfrente para los mondongueros. El patio que media entre estos diferentes edificios, va descendiendo su suelo en pendiente muy suave, casi insensible al huello pero muy sobrada para la pronta salida de las aguas llovedizas que corren rápidamente sin parar sobre su firmísimo empedrado, yendo todas por sus líneas diagonales a parar a un sumidero, que las recoge y por caño oculto las vacía en la calle Bretones.

[El patio central del Mercado] se compone de cuatro ángulos techados que estriban sobre 28 arcos y pilares de piedra berroqueña, 9 por cada lado y 5 en cada frente, dejando desde las paredes a los pilares 3 varas de hueco para la colocación de las verduras de las huertas en cada arco, cuyos nombres se leen sobre unos azulejos mandados hacer al propósito, quedando el claro del patio destinado para que en él formasen calle los fruteros, sin interrumpir no obstante el tráfico desahogado de las gentes.

Entrase a esta oficina por tres puertas de anchurosa capacidad. La principal con su portada de cantería de estilo rústico mira a la plazuela frente del palacio, que también se hizo entonces para ensanche del edificio; las otras dos [puertas] corresponden a las expresadas dos calles de Bretones y Jardín del Duque [actual calle Trascuesta].

En el interior de monumento gótico de Las Covachas (siglo XV) -actual Centro de Interpretación de la Manzanilla (CIMA)- se conserva la lápida conmemorativa de la inauguración del Mercado que se colocó junto a la puerta principal, la cual fue retirada durante las obras de 1992 y continúa a la espera de ser colocada en la fachada del Mercado, para la que fue realizada. Sin embargo, en la última rehabilitación no se colocó, mientras que en la fachada de la calle Bretones se han colocado relieves y paños azulejeros conmemorativos en facha posterior. En lápida ella se puede leer:

"1744. Reinando la Católica Majestad del Rey Nuestro Señor Don Felipe V: Siendo Gobernador de los Político y Militar de esta plaza el brigadier don Salvador José Roldán y Villalta, esta novilísima ciudad atenta al mayor beneficio de su pueblo, hizo edificar estas oficinas, fijando su dirección a la aceptación y conducta de sus diputados don Francisco Lucas de Ledesma, del Consejo de S. M. caballero de la Orden de Calatrava; don José García Poedo y don Félix Martínez de Espinosa, regidores perpetuos de ella, y se concluyeron el año de 1744"



Sería deseable que esta lápida vuelva a su lugar de origen, es decir, a la fachada de la Mercado.

 


Reglamento para el Mercado Público de Sanlúcar de 1864.

Curiosidad: Obsérvese que no se podía clavar ni una puntilla en la estructura constructiva (Art. 15)

 







Reforma del Mercado de Sanlúcar en el siglo XIX (1882).

El Mercado se amplió 1882 ocupando la antigua plaza de Belén, de forma que la planta del edificio se transformó entonces en rectangular, tal como se ha conservado hasta hoy. Con esta ampliación se trasladó a la calle Bretones la dieciochesca portada principal, construida en sillería de piedra y coronada con el escudo de Sanlúcar. También se colocó una cancela de hierro en la puerta de la calle Trascuesta.


Reforma del Mercado en el siglo XX (1936-1940).

Según proyecto de 1936 del arquitecto municipal, el sanluqueño Isidro Vital, entre 1937 y 1939, se reformó el Mercado en parte de su estructura interna, adoptando la imagen que ha mantenido hasta la actualidad. Se unificaron las antiguas dependencias en una gran nave diáfana. Se agregó un nuevo pabellón central con tiendas hacia ambos lados, quedando en sus laterales dos espacios a modo de calles, tal como permanece en la disposición actual.

La gran nave se elevó para abrir ventanas que iluminasen el interior, y se cubrió con un encerchado de hierro. Las dos vertientes de sus cubiertas, que eran de teja curva, se revistieron con planchas de zinc y se cubrió la nave por completo. Debajo de esta planta, en el sótano, quedó una zona destinada a depósitos y frigoríficos, cuyo lugar había servido con anterioridad para la venta del pescado.

Se conservó la antigua estructura de las fachadas exteriores con el remate almenado, así como las arcadas internas de los puestos, tal como se había edificado en el siglo XVIII.

Aquellas obras de reforma costaron 376.979 pesetas y el edificio reformado comenzó a utilizarse en 1940. 

Proyecto de reforma del mercado. Isidro Vital (1936)




Estado anterior y posterior a la reforma de 1936-1940.

Inauguración de la reforma en 1940.


Comenta el prudente arquitecto Isidro Vital, en su memoria de 1936, al desconocer que el mercado se había edificado en el siglo XVIII, que consideraba oportuno respetar su estructura original y los muros almenados: "Creyendo, aunque puede ser que esté equivocado, que el sitio donde está actualmente emplazado el mercado de Sanlúcar de Barrameda es de una antigüedad y de un tipismo excepcional, que contrastaría seguramente con cualquier construcción de tipo nuevo que en él quisiéramos elevar, nos inclinamos porque toda la parte exterior de sus fachadas con sus característicos almenados permanezcan invariables y sólo su interior sea el que se reforme".

El actual Mercado de Sanlúcar ocupa una superficie de 1.392 m2.

Con motivo de las obras de rehabilitación de las Covachas, en 1992, la antigua portada de piedra del Mercado, ubicada originalmente con frente a las Covachas y el palacio ducal de Medina Sidonia, se trasladó a la fachada lateral del Mercado de la calle Bretones, donde actualmente se encuentra.

 

Protección del edificio del Mercado de Abastos.

En el Catálogo de Edificio Protegidos del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1997 de Sanlúcar de Barrameda, la Plaza de Abastos está protegida con nivel Parcial (C-164), destacando como elemento significativo la portada de piedra. Respecto a la edificabilidad, en el PGOU se contempla, la existente, es decir, que no se puede subir la altura del actual edificio. Como afecciones singulares, se señala que el Mercado se encuentra incluido en el entorno de protección del entorno del BIC Palacio Ducal de Medina Sidonia.

Además, el Mercado también está incluido dentro del entorno protegido de Las Covachas, declaradas como Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento, por Decreto 140/ 2007 de 2 de mayo (BOJA, nº 87, 04/05/2007) (incoado en 2005) Esta protección del entorno de las Covachas se completa con la protección del entorno del Palacio Municipal, quedando así toda la zona protegida, a lo que se suma el entorno protegido de la iglesia de los Desamparados.

BOJA, Nº 92, 10/05/2007 (Entorno protegido de Las Covachas, donde se incluye el Mercado de Abastos).


En tal sentido, cabe señalar que todos los bienes inmuebles incluidos en un entorno protegido tienen la misma consideración que el Bien principal, y por tanto le afectan las mismas exigencias que marca la legislación de Patrimonio Histórico.

 

El Mercado de Sanlúcar en el siglo XXI.

En 2005 ya se planteó la venta y demolición de la Plaza de Abastos, con el consiguiente traslado del Mercado a otro lugar, a lo que se opusieron los propios comerciantes del mercado, mediante un comunicado informativo, haciéndose eco también la asociación cultural Aula Gerión, a través de una nota de prensa donde apoyaba las reivindicaciones de los comerciantes de la plaza y defendía la conservación del Mercado.


Proyecto para demoler el Mercado y edificar otro de nueva planta.

Hacía años que el Mercado de Abastos de Sanlúcar estaba necesitado de una modernización para mejorar los servicios de los comerciantes que tienen sus comercios aquí integrados. En 2008 llevó a cabo un concurso de ideas, denominado "Entre Barrios", que fue convocado por la Consejería de Obras Públicas de la Junta de Andalucía, en el que quedaron finalistas tres proyectos para rehabilitar toda la zona aledaña a ambos márgenes de la calle Bretones y cuesta de Belén, como principal eje de conexión entre el Barrio Alto y el Barrio Bajo. En estos proyectos se preveía la intervención en el Mercado, a fin de mejorar sus condiciones. Aunque este concurso de ideas se resolvió con tres proyectos ganadores y una mención a un cuarto, el nuevo proyecto de mercado presentado para su futura ejecución no respondía a ninguno de ellos.

Las propuestas ganadoras correspondieron a las presentadas bajo el lema "Kasba", del equipo sevillano de arquitectos Brieva-Violade, S.L.; otra con el lema "Escenarios enlazados", de Ana Zazo y Alberto Álvarez, de Madrid; y con el lema "Caballo de Mar", Juan Socas Hurtado, de Sevilla. Además de estas tres propuestas ganadoras, el jurado falló una mención especial para la propuesta presentada bajo el lema "Arrimando la una a la otra" del arquitecto José Ignacio Sánchez Cid, de Sevilla.

Finalmente, en 2009 se presentó el proyecto del nuevo Mercado de Abastos, elaborado por el equipo "Beuve", donde se integraban, entre otros, los arquitectos Brieva y Violade (ganadores de uno de los proyectos del Concurso de Ideas, aunque el nuevo proyecto de Mercado era diferente al presentado al citado concurso por ambos arquitectos), por encargo de la Consejería de Obras Públicas.



En este nuevo proyecto se preveía la demolición del Mercado del siglo XVIII y la construcción en su solar de un edificio de nueva planta con tres pisos de altura más terraza superior con cafetería. El proyecto fue presentado a los comerciantes de la plaza por la entonces alcaldesa de Sanlúcar, Irene García Macías, la delegada de Urbanismo, Mónica González Pecci, y los arquitectos encargados del proyecto. Estaba previsto iniciar las obras en el mes de octubre del mismo año.

Este proyecto de demolición del histórico mercado de Sanlúcar obtuvo una gran oposición popular. La asociación Aula Gerión llevó a cabo varias acciones ciudadanas reivindicativas y la recogida de firmas en contra del proyecto mediante la Campaña “Salvemos el Mercado” (2009), que fue secundada por más de 5.000 personas. Asimismo, esta campaña contó con el apoyo de varias asociaciones de defensa del patrimonio y varios profesionales de la Arquitectura.

La noticia sobre las demolición y construcción del nuevo mercado apareció en varios medios de comunicación, donde se pueden ver algunas reproducciones del nuevo edificio:

 Cronología del proyecto de demolición del Mercado de Abastos. Web Aula Gerión.



Obras de rehabilitación del Mercado de Abastos (2014-2018).

Aunque se desconocen las causas que determinaron el abandono del proyecto anterior, finalmente se optó por no demoler el dieciochesco mercado sanluqueño y proceder a una rehabilitación integral, que duraron cuatro años y conservó el antiguo edificio del Mercado, aunque las obras resultaron bastante deficientes, pues no se conservaron algunos elementos históricos del inmueble, conocidos por la obra del historiador dieciochesco Velázquez Gaztelu, como los pilares compuestos por sillares de piedra berroqueña, que sostenían los arcos o los círculos superiores donde el historiador señalaba que se hallaban unos paneles azulejeros identificando las ventas de víveres en los puestos. 


El Mercado antes de la última rehabilitación de 2014-2018.

Durante la última rehabilitación.

Las luces de los arcos conservados fueron cruzados por una barra de iluminación, que obstaculizan su correcta visualización. Asimismo, se colocó una nueva cubrición con tejado al exterior y encerchado metálico hacia el interior. Una decisión acertada fue la apertura de la antigua calle Jardines, que había quedado cortada en anteriores actuaciones, lo que propició que el edificio del Mercado quedara prácticamente exento, al tiempo que se restituía esta callejuela para la ciudad.





En esta rehabilitación el elemento más disonante fue la colocación de un volumen piramidal acristalado en la fachada principal del Mercado, frente al monumento gótico de Las Covachas, en cuyo lugar tendría que haberse repuesto la portada original, que ha permanecido en la fachada lateral de la calle Bretones. Este volumen acristalado, producto del capricho de los arquitectos rehabilitadores, junto a la fachada principal, igualmente acristalada, destruye por completo el singular entorno histórico de este corazón urbano de Sanlúcar. En nuestra modesta opinión, debería retirarse a la mayor brevedad y recuperar la imagen original del Mercado reinstalando en su lugar la portada pétrea original.




Fuentes documentales y bibliográficas.

Velázquez Gaztelu, Juan Pedro: Historia antigua y Moderna de Sanlúcar de Barrameda, Vol. II [1760], Ed. ASHEA, 1994;

Barbadillo Delgado, Pedro: Historia de Sanlúcar de Barrameda [1942]. Ed. facsímil. Sanlúcar, 1989;

AMSB - Archivo Municipal de Sanlúcar de Barrameda.

Reglamento del Mercado de 1864 y Proyecto de reforma de 1936.

Web Asociación cultural Aula Gerión.

 

Anexo

Legislación que afecta al edifico del Mercado de Sanlúcar de Barrameda.

Declaración de entorno protegido del monumento Las Covachas. Resolución de 7 de noviembre de 2005 (BOJA, Nº 228 de 22 de noviembre de 2005)

Extractos

"… la Ley Orgánica 6/1981, de 30 de diciembre, del Estatuto de Autónoma para Andalucía, en su artículo 12.3, refiriéndose a los objetivos básicos de la Comunidad Autónoma, establece entre ellos, el de afianzar la conciencia de identidad andaluza, a través de la investigación, difusión y conocimiento de los valores históricos, culturales y lingüísticos del pueblo andaluz en toda su riqueza y variedad...

Segundo. Delimitar provisionalmente un entorno en el cual las alteraciones pudieran afectar a los valores propios del Bien, a su contemplación, apreciación o estudio. Dicho entorno afectado por la incoación del Bien de Interés Cultural abarca los espacios públicos y privados, las parcelas, inmuebles y elementos urbanos comprendidos dentro de la delimitación que figura en el Anexo y, gráficamente, en el plano de «Delimitación del BIC y su entorno».

 

Delimitación del entorno y afección legislativa.

El edificio se encuentra en la ladera de una elevada barranca que se urbanizó a partir de la segunda mitad del siglo XIV. Al borde superior se asoma la antigua villa medieval hoy denominada Barrio Alto, a su pie se halla la zona más moderna de la población conocida como Barrio Bajo.

El criterio utilizado para realizar la delimitación del entorno ha sido el de incluir todas las parcelas catastrales y espacios públicos que se relacionan directamente con el inmueble. Se han sopesado las correspondencias del Bien con su entorno, considerándose tanto las que se refieren a los aspectos de constitución de la fábrica como las que lo hacen a volúmenes, dimensiones, alturas, razones de perspectiva o de estética, siempre con el objetivo de evitar interferencias en la correcta conservación y percepción de la edificación.


Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, 2007 y Declaración del casco antiguo como Conjunto Histórico Artístico (1973).

Artículos que afectan al Mercado de Sanlúcar por hallarse en el Conjunto Histórico de Sanlúcar y en el entorno monumental de Las Covachas y Palacio Ducal de Medina Sidonia.

Artículo 19. Contaminación visual o perceptiva.

1. Se entiende por contaminación visual o perceptiva, a los efectos de esta Ley, aquella intervención, uso o acción en el bien o su entorno de protección que degrade los valores de un bien inmueble integrante del Patrimonio Histórico y toda interferencia que impida o distorsione su contemplación.

[Los ayuntamientos evitarán] a) Las construcciones o instalaciones de carácter permanente o temporal que por su altura, volumetría o distancia puedan perturbar su percepción.

Artículo 27. Contenido de la inscripción.

1. En la inscripción de los bienes inmuebles de interés cultural deberán concretarse, tanto el bien objeto central de la protección como, en su caso, el espacio que conforme su entorno.

2. En la inscripción de dichos bienes inmuebles se harán constar, además, aquellos bienes muebles y las actividades de interés etnológico que por su íntima vinculación con el inmueble deban quedar adscritos al mismo, gozando de la consideración de Bien de Interés Cultural.

Artículo 28. Entorno de los Bienes de Interés Cultural.

1. El entorno de los bienes inscritos como de interés cultural estará formado por aquellos inmuebles y espacios cuya alteración pudiera afectar a los valores propios del bien de que se trate, a su contemplación, apreciación o estudio, pudiendo estar constituido tanto por los inmuebles colindantes inmediatos, como por los no colindantes o alejados.

2. Las actuaciones que se realicen en el entorno estarán sometidas a la autorización prevista en la Ley, al objeto de evitar las alteraciones a que se refiere el apartado anterior.

Artículo 31. Contenido de protección de los planes.

2. Los planes urbanísticos que afecten a Conjuntos Históricos deberán contener, además de las determinaciones recogidas en el apartado anterior, las siguientes:

a) El mantenimiento de las alineaciones, rasantes y el parcelario existente, permitiéndose excepcionalmente remodelaciones urbanas que alteren dichos elementos siempre que supongan una mejora de sus relaciones con el entorno territorial y urbano o eviten los usos degradantes del bien protegido.

b) La regulación de los parámetros tipológicos y formales de las nuevas edificaciones con respeto y en coherencia con los preexistentes. Las sustituciones de inmuebles se consideran excepcionales, supeditándose a la conservación general del carácter del bien protegido.

Disposición adicional séptima. Bienes de especial interés turístico.

Las Consejerías competentes en materia de patrimonio histórico y de turismo fomentarán fórmulas de colaboración y de asistencia mutua para la difusión de determinados bienes integrantes del Patrimonio Histórico Andaluz y de su entorno de especial interés turístico, respetando las necesidades de conservación y protección establecidas en esta Ley.

 


Ana Gómez Díaz-Franzón

Dra. Historia del Arte



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martes, 21 de julio de 2026

Otra antigua casa de cargadores a Indias del siglo XVII para apartamentos turísticos.

 Opinión Patrimonio Arquitectónico de Sanlúcar.




Nos vamos a quedar sin ninguna de estas casonas, que son testigos del intenso comercio que tuvo Sanlúcar con América desde el siglo XVI, y de una tipología de arquitectura doméstica propia de la bahía de Cadiz y entorno con sus particularidades por ciudades.

Ahora, le toca el turno a esta magnífica casona situada en la esquina entre Calle Mar y Diego Benítez, que fuera del cargador González de Ceballos.

Destaca por la sobriedad barroca del siglo XVII en sus fachadas y portada; por situarse el ático-mirador en la fachada lateral; por los pilastrones piramidales que delimitan las fachadas y se unen en la esquina para albergar una columnilla de mármol como guardacantón. Asimismo, se distingue esta casa por sus sus hermosos portajes de clavos y cuarterones, los herrajes de forja, la barandilla pétrea de la escalera y la existencia de la fresquera que vierte al hueco de escalera. Ya hace bastantes años que la bodega aledaña se vendió. Otra singularidad de estas casas-bodega.





En el Catálogo de Edificio Protegidos del PGOU está registrada con Protección B o Estructural, es decir, que tienen que respetar las fachadas, patio, escalera y toda la estructura edilicia que conforman sus muros de carga originales. Veremos lo que dejan.

Muy segura debe estar la promotora compradora de que obtendrá la oportuna licencia de obras para poder hacer esos apartamentos turísticos, pues ya lo habrá pactado con la Gerencia de Urbanismo, con su presidenta y su arquitecto.

Si los sucesivos gobernantes de Sanlúcar hubieran tenido un mínimo de respeto por nuestro Patrimonio Arquitectónico, habría elaborado un Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico, como marca la Ley, de forma que podría haber contemplado un Plan de usos para que pudiésemos conservar, al menos, algunas de estas casas de cargadores a Indias. Como ninguno ha mostrado interés, poco a poco nos quedamos sin historia a favor del turismo más salvaje.

Otro mordisco a la ciudad histórica en beneficio de la especulación urbanística, ahora con el beneplácito de Izquierda Unida. Y fachadismo al canto. Vean esta fachada... aquí hubo una vez... Nos está quedando una falsa ciudad, una Sanlúcar de cartón piedra.

Caminamos a pasos agigantados hacia la consabida turistificación, por el que una ciudad transforma su antigua estructura urbana para adaptarla a las exclusivas necesidades de los turistas, que terminará por echarnos a los sanluqueños de nuestro centro histórico y robarnos nuestro derecho a habitarlo.

No aprendemos nada !!





Ana Gómez Díaz-Franzón




miércoles, 24 de junio de 2026

Observaciones a la charla de José María Hermoso Rivero sobre la testamentaría de Francisco de Paula Rodríguez.

Opinión. Charla sobre Francisco de Paula Rodríguez.

José María Hermoso Rivero durante su charla (imagen: video Costa Noroeste Tv)

Enlace al video de la charla en YouTube.


En el marco de las II Jornadas de Historia, Cultura y Patrimonio, organizadas por el Archivo Municipal de Sanlúcar, tuvo lugar el pasado día 11 de junio una charla de José María Hermoso Rivero titulada: “Testamento de Francisco de Paula Rodríguez (1811. Un documento superviviente del Archivo de Protocolos de Sanlúcar de Bda.”

Se han detectado los siguientes 37 errores o faltas a la verdad en dicha charla. Se sigue el orden de la intervención:

  1. El trabajo “Aproximación a la Fundación Francisco de Paula Rodríguez…” de Hermoso Rivero no lo publicó la Diputación de Cádiz, sino la revista Cartare con la financiación de la Diputación, que también sufragó la cuantía del premio.
  2. En el nombre de la documentación conservada en el Archivo Municipal de  Sanlúcar no aparece la palabra “Inventario”, como afirma Hermoso Rivero. La documentación de la testamentaría (grupo de documentos), que no “testamento” (un documento), se denomina “Copia del testamento cerrado del Sr. D.  Francisco de Paula Rodríguez y diligencias de su apertura por testimonio del escribano público D. José González Barriga”.  Tiene 300 folios (no 294) más un folio suelto y deteriorado que no conserva el número de folio.
  3. Francisco de Paula Rodríguez no nació “sobre 1755”, como dice Hermoso en sentido aproximado. Francisco de Paula Antonio Josef de Santa Rosa Rodríguez y Rodríguez-Bejarano Hernández de Soto y Ortiz de Villareal nació en Sevilla, el día 30 de agosto y fue bautizado en la parroquia San Román el 3 de septiembre de 1755.
  4. El Sr. Hermoso se confunde al narrar la trayectoria profesional de F. de Paula Rodríguez. Afirma que desde sus Sevilla natal pasó a la Madrid, “donde trabajó como funcionario” y luego, “sobre 1798” marchó a Cartagena como guardalmacén. En realidad, fue al revés. Rodríguez siguió la carrera militar y estuvo destinado en Cartagena durante bastantes años ejerciendo como guardalmacén (cargo militar, no administrativo, como dice Hermoso), pasando a Madrid como Tesorero de Ministerio de Hacienda de S.M. en 1798 y hacia 1800 llegó a Sanlúcar.
  5. Hermoso balbucea dos fechas para la concesión de la Orden de Carlos III (1798 y 1795) a F.P.R. Parece confundir dos distinciones distintas. Aun residiendo en Cartagena, Rodríguez, en 1795, fue nombrado por S. M. Intendente de Provincia de Primera Clase con carácter honorario. Y en 1797 se le concedió la Real Orden de Carlos III.
  6. Es falso que su esposa, Joaquina Sánchez Espinosa fuese “un poco menor” (según Hermoso), pues en realidad era dos años mayor que Rodríguez, ya que nació el día 13 de mayo de 1753 y fue bautizada el día 17 en la parroquia de Santa María de Gracia de Cartagena.
  7. No. Los bienes raíces que compró F. de P. R. en Sanlúcar “no fueron comprados a los conventos desamortizados”. Tan sólo algunas bodegas de la calle Almonte se adquirieron al suprimido convento de la Merced (escrituras de 24/10/1801; 18/05/1802; 30/04/1804). Y otras dos fincas fueron compradas a capellanías privadas. Las demás se compraron a particulares.
  8. Dice Hermoso que Francisco de Paula se dedicó a “la especulación inmobiliaria”, “a la usura”. A esta actividad financiera, corriente en la época entre los grandes hacendades, hay que unir su intensa actividad vitivinícola en Sanlúcar, que fue alabada por el botánico Esteban de Boutelou, de la que se olvida Hermoso.
  9. Según Hermoso, Francisco de Paula Rodríguez falleció el día “1 de junio de 1811”. Se enterró el día 2 de junio de 1811, como ha documentado Climent Buzón. Seguramente Hermoso no ha localizado su partida de defunción (publicada por Climent Buzón), porque no ha mirado en los Libros de defunciones de la jurisdicción eclesiástica castrense de Sanlúcar, pues Rodríguez era militar.
  10. No, en la calle Almonte no tenía sólo “una casa bodega”. Tenía allí cuatro bodegas.
  11. Confunde el Sr. Hermoso la hacienda de Brevas o El Administrador, propia de Rodríguez con la finca “Torrebreva”, que perteneció a los Montpensier y hoy a sus descendientes (familia Orleáns-Borbón) y se encuentra en la orilla opuesta de la misma carretera de Munive.
  12. En una de las imágenes proyectadas aparece un dibujo de la hoy arruinada finca “La Atalaya”, dando a entender que fue propiedad de F.P.R. Hermoso atribuye a F.P.R. la propiedad de una “Finca con viña y bodega que linda con el Gamonal y la Atalaya”. Esta afirmación es falsa. Ninguna de sus fincas guarda relación con la viña La Atalaya. Francisco de Paula Rodríguez adquirió tres fincas rústicas: la hacienda de la Jara, hacienda de Brevas (términos Chipiona-Rota) y el rancho del Gamonal.
  13. Juan Martínez de Eguilaz no fue el padre del escritor Luis de Eguilaz, fue su abuelo (Juan Antonio Martínez de Eguílaz).
  14. Se refiere Hermoso en varias ocasiones a las tres esclavas etíopes que tuvo F.P.R. a las que concedió la libertad en 1808, cuya circunstancia fue muy corriente en la época, lo cual le parece a Hermoso “muy gracioso”. Se denota en su charla cierto amarillismo, al reincidir en ciertos temas propicios al morbo popular.
  15. El primer autor que transcribe el testamento no es Manuel Barbadillo en los años 80 (como refiere Hermoso). Fue José Colom Víctor que editó un opúsculo publicado en 1911, para celebrar el aniversario de la muerte de Rodríguez.
  16. La comparación que realiza Hermoso entre la fortuna de F.P.R. con Amancio Orgega no es correcta, pues Ortega tiene hijos, que son herederos forzosos.
  17. No todos sus albaceas de F.P.R., junto su esposa, fueron curas como afirma Hermoso. Francisco de Paula Colom era civil. Y Joaquina Sánchez no era “albacea principal”. Todos los albaceas lo fueron in solidum, es decir de forma mancomunada.
  18. En el listado de vinos proyectado vuelve Hermoso a reseñar la existencia en las bodegas de “vino blanco “trasiego”, donde debería decir “vino blanco trasañejo”.
  19. Hermoso afirma que el número de obras de arte existentes en la casa de F.P.R. era de 194 obras. Esta cifra es errónea. En el primer inventario post mortem de 1811 se contabilizan 265 piezas ―pinturas, esculturas, estampas y láminas―, cuyo conjunto se subdivide en 166 pinturas, 10 esculturas y 89 estampas y láminas (sobre cobre o papel) ubicadas en la calle Caballeros y en las casas de las dos haciendas. (En la casa de la Caballeros: 147 obras artísticas). En esta cifra no está incluidas las piezas religiosas de plata y orfebrería ni los ornamentos litúrgicos).
  20. No. El inventario de 1811 no duró un mes, como afirma Hermoso. Duró tres años (1811-1814), por irse agregando al inventario de 1811 algunos bienes y ccréditos olvidados, la biblioteca y las fincas de Cartagena, finalizándose el inventario general entre 1813 y 1814.
  21. Respecto a la recreación de la casa de F.P.R., mostrada por Hermoso, hay que aclarar que la estructura de la casa se conserva en el actual palacio municipal, con algunas agregaciones de Montpensier. El patio y estructura de la casa son los mismos que edificó Julián Cayetano Galli, cargador a Indias, en 1730, quien construyó la casa.
  22. No, Juan José Bécquer no era abuelo o bisabuelo del poeta Gustavo Adolfo Bécquer. No está documentado. Parece que era familiar o pariente. Está documentado como el primer familiar de esta familia que se dedicó a las artes.
  23. Antonio Francos no era hermano de Isabel Rodríguez, como afirma Hermoso. Era el mayordomo de Francisco de Paula Rodríguez.
  24. A cada una de sus tres esclavas libertas F.P.R. no les legó 9.000 reales, sino 5.000 reales y una vivienda en usufructo a cada una.
  25. El cuerpo general de bienes, recogido en el inventario de 1811 con adicciones de 1813 y 1814, no arroja un capital total de 3 millones de reales, sino 5.213.904 millones de reales (capital de F.P.R.), sin descontar los gastos. Pagados los gastos y legados, al fallecer su esposa, en 1822, quedaron 3.505.459 millones de reales, que fue la cantidad que pasó a la Fundación Francisco de Paula Rodríguez para fundar el colegio.
  26. Joaquina Sánchez no aportó al matrimonio 40.000 reales, como dice Hermoso, sino 34.000 reales.
  27. Todo lo que cuenta Hermoso sobre lo ocurrido con Antonio Fernández de Santa Cruz, presbítero y exregular agustino y albacea, es erróneo. En su testamento, F.P.R. ordenó que se le entregase en propiedad al entonces suprimido convento de agustinos de Regla de Chipiona aquella parte de la hacienda de Brevas (“El Administrador”), que estaba gravada con un censo, por el que éste quedaría así extinguido. Sin embargo, esta cláusula 19ª del testamento fue revocada y anulada en la “Memoria” que Rodríguez dejó escrita unos días después, debido al engaño que declara Francisco de Paula haber sufrido por parte de uno de sus albaceas, Antonio Fernández Santa Cruz, ex regular agustino y conventual que fue del santuario de Regla. Así lo explica en la “Memoria” adjunta al testamento. Fernández de Santa Cruz le hizo creer que el censo a favor del convento y santuario de Regla gravaba “una pequeña porción de tierra calma que está fuera de vallado” de la hacienda de Brevas, mientras que, en realidad, este censo afectaba a más de 30 aranzadas de viña y al caserío, que por su cláusula testamentaria debía entregarse al santuario en propiedad y que quedó anulada. Este asunto lo hizo constar sólo en la “Memoria” cerrada, para no dañar la imagen pública del agustino, quedando reservada sólo al conocimiento de su albacea Joaquín Mariano Rosales, que podría hacer uso de ella si fuera estrictamente necesario, como así fue en un momento determinado, cuando el agustino declaró que en la caja de Rodríguez había más dinero en efectivo que el declarado en el inventario.
  28. Respecto a la disputa por la ropa de vestir de F.P.R. por parte de su cuñado, es erróneo. Aunque no aparece como legado en el testamento, la ropa propia de F.P.R. se distribuyó por mitad entre José de Andújar (su cuñado) y Antonio Francos (su mayordomo), apreciada en 11.561 reales, tal como aparece en el “Cuerpo General de Bajas” de la testamentaría. Además, F.P.R. también legó a su mayordomo 60.000 reales.
  29. No, cuando fallece Joaquina, los curas de Sanlúcar no hablan con el superior (arzobispo de Sevilla) para crear el Seminario. Los albaceas enviaron los estatutos del colegio en 1826 al Consejo de Castilla para su aprobación, pero enterado el arzobispo Cienfuegos fue él que los llama y los convence para crear un Seminario Conciliar en Sanlúcar en vez del colegio ordenado por F.P.R., a lo que los patronos accedieron.
  30. El Arzobispo de Sevilla en 1826 no se llamaba “Cifuentes” o “Cienfuertes”, como afirma Hermoso en varias ocasiones, sino Francisco Javier Cienfuegos y Jovellanos.
  31. No, los bienes de F.P.R. nunca pasaron al Ayuntamiento. Durante el siglo XIX pugnó por sus bienes el Arzobispado de Sevilla, que durante algunas etapas los administró, pasando definitivamente en 1855 a la Fundación Francisco de Paula Rodríguez. El Ayuntamiento siempre ayudó a la Fundación a mantener y recuperar sus bienes en Sanlúcar.
  32. Sí, el “Instituto de Segunda Enseñanza”, de cuyo funcionamiento duda Hermoso, estuvo activo entre 1842 y 1847. Está documentado el acto de inauguración y se conocen algunos de los profesores que impartieron clases en él. Este último año el arzobispado de Sevilla exigió los bienes de la Fundación que hubo que entregarle por R.O., cerrándose el Instituto. Los bienes fueron devueltos por el arzobispado a la Fundación sanluqueña en 1855.
  33. Sobre el “escándalo” de la plaga de oídium u oidio, que no “odium”, en las viñas y los hurtos de vinos en las bodegas, en 1852, no conozco nada, pues en esas fechas los bienes de la Fundación estaban en manos del Arzobispado, como se ha citado. Este asunto no está relacionado, en todo caso con la creación del colegio de los escolapios.
  34. El “colegio de las Escuelas Pías de San Francisco Javier de los Padres Escolapios” se inauguró en octubre de 1868 en un edificio financiado por la Fundación, siendo arzobispo de Sevilla cardenal Luis de la Lastra y Cuesta, que no el cardenal Cienfuegos, como dice Hermoso.
  35. Los maestros contratados, a los que se refiere Hermoso Rivero, lo fueron para el laico “Colegio de Enseñanza Primaria graduada de San Francisco Javier”, que fue aprobado por Orden Ministerial el 12 de Agosto de 1935, instalado en el edificio durante dos años tras marcharse los escolapios (1934-1936). Se contrataron a cuatro maestros.
  36. El erróneo que, durante los conflictos surgidos entre los escolapios y la Fundación, el cardenal Segura decidiera que la iglesia se le diera a los escolapios y el colegio a la Fundación. Este extremo no está documentado.
  37. El cardenal Segura en 1942 inaugura el “Seminario Menor del Sagrado Corazón de Jesús”, que permanecerá en el edificio hasta 1961.
Sobre el tono de la charla, me reservo la opinión.


Ana Gómez Díaz-Franzón



ENLACES DE INTERÉS



José María Hermoso Rivero: "Aproximación a la Fundación Francisco de Paula Rodríguez (1811-1980)". Ed. Cartare, 2024. En este trabajo localicé casi 60 errores en las 80 páginas y varios indicios de presunto plagio a mi trabajo. Aquí su premiado trabajo:


Mi respuesta: Ana Gómez Díaz-Franzón: "Análisis crítico. Observaciones sobre algunos errores e indicios de presunto plagio detectados en “Aproximación histórica a la Fundación Francisco de Paula Rodríguez de Sanlúcar de Barrameda (1811-1980)”, de José María Hermoso Rivero". (12 de abril de 2024).

Antecedentes.

Opinión Premio "Francisco de Fuentes", por Ana Gómez Díaz-Franzón.




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