Del tráfico con las Indias al mundo del vino y el estatus nobiliario.
En este nuevo libro de Ana Gómez Díaz-Franzón, editado por Peripecias Libros, se analizan las interconexiones, familiares y mercantiles, establecidas entre cinco familias de comerciantes extranjeros, cuatro de origen italiano y uno flamenco: Pedro Albrecht, Julián Cayetano Galli, Juan Ángel Belloni, Juan Domingo Moris y Gonzalo Andrés Angioletti. Estos hombres de negocios se asentaron en Cádiz entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, atraídos por las oportunidades económicas que ofrecía la ciudad, como monopolizadora de la Carrera de Indias. Algunos se trasladaron, poco más tarde, a Sanlúcar de Barrameda, donde construyeron sus casas principales y bodegas, lo que supondrá su definitivo arraigo a tierras gaditanas.
Se trata de un estudio diacrónico sobre la reconstrucción prosopográfica de estas familias, como protagonistas directos de la actividad mercantil y financiera del siglo XVIII en Cádiz y Sanlúcar de Barrameda; y su evolución, a través de seis generaciones. Se escudriñan los antecedentes familiares; las alianzas matrimoniales y mercantiles; formaciones familiares; compañías comerciales; consolidación de fortunas e inversiones en bienes raíces; el trasvase de los beneficios comerciales hacia el sector vitivinícola; transmisiones patrimoniales; diversificación profesional; y algunos aspectos sobre su religiosidad, beneficencia y solidaridad.
El habitual proceso de ascenso social llevará a algunos descendientes a ostentar, ya en el siglo XIX, destacados cargos institucionales, su ingreso en órdenes de caballería, y alcanzar la cúspide social al lograr, casi siempre por vía matrimonial, los marquesados de Monte Olivar, Casa Real, Pedroso, Camarena la Real y el condado de Corbos, así como las máximas dignidades eclesiásticas en la figura del cardenal Sebastián Herrero y Espinosa de los Monteros, biznieto de Juan Domingo Moris y Catalina Albrech.
En esta nueva contribución a la historia familiar de aquellos primeros comerciantes extranjeros instalados en Cádiz, se confirman algunas prototípicas pautas de comportamiento económico y social, señaladas por la historiografía para la burguesía mercantil gaditana, así como ciertas particularidades que se alejan del patrón común.

