domingo, 4 de junio de 2017

José Eduardo Lagomazzini Franzón (1888-1942). Sacerdote y poeta sanluqueño.

























Bella Reina, las manos agrietadas,
valen más que las manos enguantadas,
que venden a la Patria por dinero.

(José E. Lagomazzini Franzón: La ofrenda del campo, 25 de agosto de 1908).

José Eduardo Gregorio Lagomazzini Franzón nació en Sanlúcar de Barrameda el 12 de marzo de 1888. Fue bautizado en la iglesia mayor parroquial de Ntra. Sra. de la O por el sacerdote José María Arocha, con licencia del cura propio, Francisco Rubio. Actuaron como padrinos Eduardo Miquelli Botini y su tía Francisca Lagomazzini Mariscal. Fueron testigos del bautizo Manuel Asencio y José Arocha. José Eduardo fue confirmado el 14 de enero de 1894 en la parroquia auxiliar de San Nicolás por el Arzobispo de Sevilla, Marcelo Spínola y Maestre.[1]
Era hijo de José Lagomazzini Mariscal y Carmen Franzón Vicenti, naturales de Sanlúcar, aunque de orígenes genoveses. Su padre, de profesión hortelano, fue hijo de Felipe Lagomazzini Orcese, genovés afincado en Sanlúcar; y su madre, hija de Santiago Franzón Gilardón y Concepción Vicenti Botini. Éste último tuvo fábrica de fideos y almidón en Sanlúcar y era hijo, a su vez, del genovés Benito Franzón Bianchi. José Eduardo tuvo siete hermanos, que fallecieron sin descendencia. Éstos fueron Santiago (1879-1880); Concepción (1880-1923), soltera; María Clara (1883-1898), que falleció muy joven; Elena (Sor Guadalupe) (Sanlúcar, 1885-Jerez de la Frontera, 1969), religiosa dominica en el convento de Jerez de la Frontera; Eduarda (1890-1933), soltera; Miguel (1896-1920), soltero; y Teresa (Sanlúcar, 1893-Jerez de la Frontera, 1975), soltera, quien vivió con su hermano, el presbítero José E. Lagomazzini Franzón, hasta que murió, cuando marcho a vivir al convento de las dominicas de Jerez, donde estaba su hermana Elena. Sobre la genealogía e historia de la familia Franzón en Sanlúcar, se puede consultar en este blog  “Genealogía e historia de la familia Franzón de Sanlúcar de Barrameda”.
El padre de José Eduardo, José Lagomazzini Mariscal, falleció en 1918, a los 68 años de edad, en la “Huerta de En Medio”, también llamada popularmente “Huerta de Joselito”. Se le hizo funeral de la Hermandad del Carmen. Su madre, Carmen Franzón Vicenti, fallecería poco después, en 1921, a los 65 años de edad, en la misma huerta.[2]
De la toma de los Santos Sacramentos y el fallecimiento del padre del presbítero José E. Lagomazzini, dio buena cuenta El Correo de Cádiz, en su sección de noticias de Sanlúcar:
“Santos Sacramentos. A petición propia le han sido administrados los Santos Sacramentos al respetable señor padre del notabilísimo poeta D. José E. Lagomazzini Franzón, coadjutor de la parroquia de Santo Domingo”.[3]
“Necrología. Ayer por la mañana entregó su alma a Dios, fortalecido con todos los auxilios de nuestra sacrosanta religión, tras prolongada y penosa dolencia, sobrellevada con ejemplar resignación cristiana, el que fue muy respetable y anciano convecino el Sr. D. José Lagomazzini Domínguez (Mariscal) (q.a.g.g.), padre del virtuoso sacerdote y laureado poeta D. José Eduardo Lagomazzini Franzón, coadjutor de la parroquia de Santo Domingo. Reciba el hijo del finado y demás distinguida familia, nuestro más sentido pésame. El Corresponsal. (10-2-918)”.[4]
Esta familia vivió siempre en las huertas existentes en el margen derecho de la actual calle San Francisco. En 1905 residían en calle San Francisco, nº 5, en la denominada “Huerta de En Medio”, que fuera propiedad del presbítero Miguel Franzón Vicenti, tío del padre Lagomazzini. Respecto a los avatares de esta huerta se puede consultar el correspondiente apartado en este artículo.



En los años 70 del siglo XX, sobre el solar de lo que había sido la “Huerta de En Medio”, lugar de residencia del presbítero José E. Lagomazzini Franzón, se construyeron bloques de viviendas y el Ayuntamiento rotuló una de las nuevas calles de esta urbanización con el nombre de “Padre Lagomazzini”, en honor de este sacerdote y poeta sanluqueño, tal como se conserva en nuestros días.

Estudios elementales y eclesiásticos
José Eduardo Lagomazzini Franzón realizó sus primeros estudios en el colegio de los Padres Escolapios de Sanlúcar. Años después, siendo sacerdote y conocido poeta, dedicó unos versos a su antiguo colegio, con motivo de la celebración de lo los cincuenta años de la llegada de los escolapios a Sanlúcar:


DE OTRA EDAD
“Pequeño poema, evocación de mis tiempos de alumno en el colegio calasancio de Sanlúcar de Barrameda, dedicado a los Padres Escolapios de esta Ciudad, en las bodas de oro de la fundación de este centro docente.”
I
EL PATIO DE LAS PALMERAS
(ANOCHECER)
¡Qué placidez al contemplarte siento!
Lejos del mundo y su falaz mentira
tu augusta calma el trovador aspira.
Y tu ambiente de paz le infunde aliento.

El ocaso resbala manso y lento,
mi fatigado corazón respira,
y tus palmas parecen una lira
que tañe melodiosa el manso viento.

Yo aspire de tus flores la fragancia
en los ingenuos años de mi infancia,
en la risueña edad de mis quimeras...

Mi frente era más pura que el armiño,
y en mi sereno corazón de niño
más alta era mi fe que tus palmeras.


II
La Salve de los sábados
¡Oh páginas henchidas de ternura,
cuadros llenos de luz y de colores
de otro tiempo mejor, evocadores
de mi primera edad, toda ventura...!

Con nuestra voz de celestial dulzura
cantamos a la Virgen sus loores
como infantiles bardos trovadores
de la madre de Dios, bendita y pura.

Me aleje de mi pueblo idolatrado
y volví con el pecho lacerado;
entré en el templo de la Escuela Pía,

Y vi a los niños, y lloré a raudales
a1 escuchar sus voces celestiales
que la Salve cantaban a María.

Lagomazzini Franzón cursó la enseñanza media y Bachillerato en el Instituto General Técnico de Jerez de la Frontera, aunque se preparaba en Sanlúcar[5]. Ya entonces se reveló como alumno aventajado. Así lo demuestran sus excelentes calificaciones, algunas de las cuales fueron publicadas en el periódico El Guadalete de los años 1904 y 1905: en 1904 se reseñan en esta publicación los “Alumnos que en los exámenes de enseñanza privada verificados en el Instituto (de Jerez) han obtenido las primeras calificaciones”: José Lagomazzini y Franzón obtuvo Sobresaliente en las asignaturas de  “Psicología y Lógica” y “Fisiología e Higiene”. Este curso, José Eduardo fue compañero de Manuel Rubio Alpresa, Eduardo Cotro Florido y José Delgado Ñudi, entre otros sanluqueños, que también obtuvieron notables calificaciones[6].
En un solemne acto celebrado en el Instituto de Jerez, con motivo de la apertura del curso 1905-1906, al que asistió el alcalde jerezano, Julio González Hontoria, se entregaron los premios correspondientes a los alumnos que habían obtenido Matrículas de Honor el curso anterior. Entre ellos se hallaba José Lagomasini (este apellido aparece con distinta ortografía en los diversos documentos y publicaciones) y Franzón, que consiguió la calificación de Sobresaliente y Matrícula de Honor en la asignatura “Ética y Rudimentos de Derecho” (la misma nota en esta asignatura lograron los alumnos Eulalia Leal y Macedo y Manuel Illanes del Río). Durante aquel curso académico, otros tres sanluqueños, procedentes del colegio de las Escuelas Pías de Sanlúcar, obtuvieron igual calificación de Sobresaliente con derecho a Matrícula de Honor: Francisco España Viejo (Nociones de Aritmética y Geometría), quien también sería sacerdote en Sanlúcar, encargado de la iglesia de San Nicolás; José Delgado Ñudi (Aritmética) y Manuel Barba Brun (Psicología y Lógica).[7]
Con diecisiete años, José Eduardo Lagomazzini solicitó ingresar en el Seminario de Sevilla, en septiembre de 1905, alegando que ya tenía cursados los estudios de bachillerato, siéndole concedida la admisión por el Rector. Abonó los derechos de examen (2,50 pesetas), realizó el examen de incorporación al Seminario el 30 de septiembre y obtuvo la calificación de “Méritus”. Una vez admitido en calidad de alumno interno, se le asignó como tutor a Joaquín Moreno.[8]
Entre 1905 y 1911, Lagomazzini Franzón cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Sevilla, obteniendo la licenciatura en Sagrada Teología.[9] Además, entre 1911 y 1914 se graduó en Derecho Canónico en el mismo Seminario con excelentes calificaciones.[10]