Desde el templo del Lucero: Bodegas de Sanlúcar
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domingo, 18 de octubre de 2026

Sustituyen una bonita bodega centenaria por 20 pisos en Sanlúcar. Continúan las demoliciones bodegueras.

 Opinión Arquitectura bodeguera en Sanlúcar

Fachcada de bodega situada en calle Divina Pastora, 7.


Las promotoras inmobiliarias, en su ansia por construir en el casco histórico, están dejando sin bodegas el tejido urbano del Conjunto Histórico de Sanlúcar, ciudad vitivinícola por excelencia, sin que medien políticas o normativas municipales restrictivas a este avance desorbitado.

Actualmente se encuentran en proceso de demolición cuatro conjuntos bodegueros históricos, que terminarán con la identidad vinícola de la ciudad-bodega y con su paisaje urbano tradicional, como son las bodegas de la calle San Miguel; bodegas frente al Castillo de Santiago; la manzana bodeguera "Otaola" ubicada sobre el antiguo convento de San Agustín; y el conjunto de bodegas "Argüeso". En todas estas manzanas bodegueras se pretenden edificar hoteles y pisos de lujo, a los que pocos sanluqueños podrán acceder. ¿Quién compra todos estos pisos? Actualmente están a la venta una docena de promociones de bloques de pisos en la ciudad, aunque ninguna destinada a viviendas sociales o de protección oficial.

Además, se encuentra en peligro de desaparecer otro antiquísimo grupo de bodegas situado entre las calles Palma, Sevilla y Pedro Rodríguez, en el Barrio Alto.

Pero no es suficiente. Las pequeñas y medianas bodegas existentes en el tejido urbano de Sanlúcar también son muy codiciadas por los promotores. En los últimos años hemos asistido a la demolición de docenas de bodegas que componían el rico Patrimonio Industrial bodeguero que tuvo Sanlúcar.



Interior de uno de los dos cascos de la bodega.

Ahora, también se prepara la demolición de una hermosa bodega situada en la calle Divina Pastora, frente a la antigua Casa Arizón que cuenta con casi 500 m2. Es un edificio diferente, como diferentes son todas las bodegas. No hay una igual a la otra. Como la colección de ventanas y puertas que Montpensier diseñó para su palacio, la colección de bodegas que Sanlúcar poseía era extraordinaria y excepcional en una ciudad esencialmente vinatera desde el siglo XIV.


Patio ajardinado en el centro de los dos cascos que conforman la bodega.



El edificio presenta dos cascos iguales cubiertos con tejados de teja curva a una sola vertiente, que recaen hacia un recoleto patio central (antiguo trabajadero), el cual se halla aún ajardinado y ornado con parterres, pedestales y fuente de azulejería de la época. Este íntimo patio es uno de esos rincones que hacían de Sanlúcar una ciudad muy especial y que, por desgracia, han desparecido en los últimos treinta años con las sucesivas “fiebres del ladrillo”.

Probablemente edificada a finales del siglo XIX o principios del XX, esta bodega ofrece en su fachada en tres sectores diferenciados, en correspondencia con las naves y patio. La intencionalidad artística, en este espacio esencialmente industrial, se observa en sus ventanas con arcos rebajados y carpaneles, todos moldurados, que convergen en el centro con la puerta de acceso con igual arco rebajado sobre el que se ubica una cornisa muy moldurada, que acentúa la principalidad del sector. Sobre ella, una franja geométrica formada por recuadros marcados sobre el muro y, por fin, la cornisa superior que recorre toda la fachada. Todo el exterior presenta anchas molduras que marcan el particular perfil de la fachada. Este juego de arcos, molduras y enmarcamientos singlarizan la bodega. Su valor arquitectónico es indiscutible.


Cartel colgado en la puerta principal de la bodega hace escasos días, donde se muestra el proyecto de las 20 viviendas a edificar sobre el solar de la bodega.

Utilizada últimamente como almacén, ahora la promotora Agata Homes, con domicilio social en Sevilla, que se jacta en su web de respetar y conservar el Patrimonio, anuncia la demolición de la bodega sanluqueña para edificar 20 viviendas de nueva planta, situada "en el corazón de Sanlúcar de Barrameda", de 1 y 2 dormitorios, organizadas en torno a a un "patio central "ajardinado" (en realidad, dos jardineras) con garajes, trasteros y piscina comunitaria en la cubierta (o sea, en la azotea), que últimamente está muy en boga.

Plantean una vulgar fachada de dos plantas con balconcillos más los respiraderos del parking, que hacia el interior se convierte en tres plantas y una mole central, que suponemos será la subida de la comunidad a la encumbrada piscina de la azotea.


Vista de la bodega, delimitada en color rojo, ubicada en el entorno protegido del BIC Casa Arizón (a la derecha) (Image: Google Earth)

Esta bodega se encuentra protegida al hallarse a menos de 50 metros de la Casa Arizón, declarada BIC. Por estar en este entorno protegido, donde la Ley prevé la conservación de todos los edificios que lo compongan, tendrán que solicitar la correspondiente autorización a la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura en Cádiz, previa a la licencia de obras. Suponemos que ya la habrán conseguido, pues la Delegación Territorial de Cultura de Cádiz es como una máquina de churros a la hora de otorgar autorizaciones para los pueblos y ciudades de la provincia. Eso sí, con Cádiz ciudad, mucho cuidado. Las leyes de Patrimonio, tanto las antiguas como las últimas, son papeles mojados. Lo sabemos.

A todo ello se suma la recién descubierta afición del actual equipo de gobierno local por demoler bodegas. Por tanto, próximamente será un hecho la desaparición de esta bonita bodega urbana de Sanlúcar.

La actual Ley 4/2026, de 24 de marzo de Patrimonio Cultural de Andalucía dedica su Capítulo III a la conservación del Patrimonio Industrial. Han perdido el tiempo.

¡Ánimo, amigos y amigas, puede que quede alguna bodega más en Sanlúcar. Busquen por el callejero. No decaigan. La próxima puede ser suya!

¡Ánimo Alcaldesa. La caja de Urbanismo seguirá llenándose para sus hormigones y losetas!


👉 Enlace a algunas bodegas demolidas en los últimos años, más las que venimos tratando en los últimos meses.



Ana Gómez Diaz-Franzón

Dra. Hisroria del Arte


domingo, 11 de octubre de 2026

Sobre la nueva urbanización y hotel de lujo que Helena Rivero pretende edificar en "Bodegas Argüeso", en Sanlúcar de Barrameda.

                 De como meter un elefante en una cacharrería: "Proyecto Santo Domingo"


Opinión Patrimonio Bodeguero de Sanlúcar

La extensa fachada de Bodegas Argüeso hacia calle Mar fue edificada a principios del siglo XX por el arquitecto Antonio Arévalo Martínez, en estilo modernista.


En estos días, por segunda vez, la Sra. Helena Rivero con su equipo se ha reunido con la Alcaldesa de Sanlúcar, Carmen Álvarez, para enseñarle y, suponemos que para obtener el "visto bueno", su proyecto de edificar una urbanización de pisos, hotel de lujo, aparcamientos subterráneos y zona comercial en el solar que dejará la demolición de las Bodegas Argüeso.

Tanto el primero como este segundo encuentro no parecen más que un paripé, pues cuando entre octubre o noviembre del año pasado Helena Rivero adquirió el conjunto bodeguero Argüeso ya debía contar con la aquiescencia de la Junta de Andalucía y la Gerencia de Urbanismo de Sanlúcar. Si entonces hubiese encontrado algún impedimento a su proyecto, no habría comprado estas bodegas.

Este asunto no es baladí, puesto que no se trata de un casco bodeguero aislado ni una casa del siglo XVII, como otras tantas que se han demolido en Sanlúcar. Este proyecto supone una operación urbanística de gran envergadura, que rafecta gravemente al Conjunto Histórico Protegido de Sanlúcar.


Delimitación de la manzana urbana (color amarillo), bodegas Argüeso (color rojo) y callejón de Santo Domingo (color verde).

En pleno centro de la ciudad se pretende injertar una urbanización de unos 165 pisos de tres plantas más sótano, un hotel de lujo (se desconoce la altura), más aparcamientos subterráneos y zona comercial, dentro de una manzana urbana históricamente consolidada, tanto desde la perspectiva poblacional como urbanística. Desde mediados del siglo XIX, tras la desamortización de Mendizábal, comenzaron a construirse bodegas en la antigua huerta del convento de Santo Domingo, que dio como resultado el actual conjunto bodeguero, compuesto por 18 cascos bodegueros en torno al antiguo callejón de Santo Domingo, existente desde el siglo XVI.

Tres de estos cascos bodegueros ocupan parte del claustro y refectorio del antiguo convento renacentista (XVI), que están protegidos y que hay que conservar de cualquier modo.

Tanto la Sra. Rivero como el Ayuntamiento de Sanlúcar han lanzado notas de prensa engañosas, que ponen el énfasis en la "recuperación patrimonial y cultural", "restauración", "conservación", "recuperar histórica manzana"... del conjunto bodeguero, que no se corresponden en absoluto con la realidad de lo que se pretende edificar. Están cargando las tintas sobre la rehabilitación de las tres naves del antiguo convento, que es obligatorio conservar, pero se olvidan de comunicar el impacto urbano, poblacional y ambiental, que va a suponer la denolición de catorce bodegas y la edificación de estos 164 pisos, hotel, parking, zona comercial... ("Másterplan" le llama la Sra. Rivero) en el interior de una manzana urbana consolidada, donde se ubican numerosas casas y pisos edificados en las cuatro calles que la delimitan: calle Mar, calle Bolsa, calle Ángel y calle Santo Domingo, donde viven numerosas personas, que se verán afectadas durante meses por las estridentes obras y, de forma permanente, por esta nueva urbanización contra natura en lo que debería ser un desarrollo urbano equilibrado y sostenible

En el comunicado de prensa municipal, la alcaldesa, Carmen Álvarez (IU) se muestra muy optimista -diríaase que encantada- con el borrador del proyecto presentado por Helena Rivero y sus empresas inmobiliarias subvencionadas con fondos europeos. En el texto se dice que la Alcaldesa va a estudiar el proyecto en la Gerencia de Urbanismo. Suponemos que, a falta de la Sra. González Pecci, "la destructora", se referirá al Sr. González Calderón, arquitecto municipal de origen jerezano con estudio abierto en Jerez y mano derecha de G. Pecci, que ya ha cometido suficientes fechorías en nuestro Patrimonio Histórico. De cualquier modo, como se dice por aquí, el pescado ya estaría más que vendido antes de comprar Rivero este conjunto bodeguero.

Antiguo convento, iglesia y huerta de Santo Domingo, rodeada de edificaciones. Plano siglo XVIII.

El asunto va más allá de una simple demolición de bodega. Se pretende ampliar el antiquísimo callejón de Santo Domingo, cuyo origen se remonta a la misma llegada de los dominicos a Sanlúcar, como acceso a la amplia huerta. Esta ampliación de vía afecta al tejido urbano de la ciudad histórica, transformando por completo su configuración actual. Son palabras mayores, que recuerdan las cesiones de callejuelas a particulares durante el Antiguo Régimen, en los siglos XVII y XVIII.

Alegremente, la Alcaldesa habla de que se van a crear nuevas plazuelas públicas, que en verdad serán para uso exclusivo de los nuevos residentes de la Urbanización, porque nadie de Sanlúcar se va a adentrar en esa urbanización ni van a llevar a sus hijos a jugar a esas plazuelas. A esto le llaman "recuperación de los espacios públicos". ¿Qué recuperación si nunca existieron?

No se habla, sin embargo, ni del número exacto de pisos y áticos retranqueados, que se van a construir, ni de cuántas plantas de altura van a tener esos pisos y ese hotel, a los que se agrega, por supuesto, el correspondiente parking subterráneo.

La nota de prensa no tiene desperdicio y es una gran mentira interesada, pues todo lo que se dice es falso. Ni es "Bodegas Tradición" la que va a edificar, sino Helena Rivero y su entramado de empresas inmobiliarias, que es en verdad a lo que se dedica esta señora, teniendo las jerezanas "Bodegas Tradición" y su pinacoteca como un bonito escaparate de marketing para sus promociones inmobiliarias por toda España. Por cierto, que acaba de terminar un bloque de 54 pisos (Edificio Cirene), de cinco alturas y piscina en la azotea, en la calle Divina Pastora de Sanlúcar, que están terminando de vender.

También se afirma en la citada nota que "el conjunto de más de 14.000 metros cuadrados en el centro de Sanlúcar, [se encuentra] abandonado y en ruinas desde hace muchos años". No es correcto. Estas bodegas han estado funcionando hasta el año pasado, cuando las vendió Francisco Yuste. De ruina nada. Y que no se pueden ver las zonas del convento también es falso, pues en todas las visitas que se hacían regularmente a estas bodegas, se visitaban estas zonas. Es más, con la apertura de la "Taberna Argüeso" todos podíamos disfrutar de los preciosos artesonados y puertas renacentistas que se integran en estas bodegas.

Pareciera, por lo que se dice en esa nota, que la alcaldesa actúa como agente inmobiliaria a sueldo de la Sra. Rivero. Nos está vendiendo humo, pues los problemas que va a generar ese injerto de urbanización en una zona tan sensible son muy serios, van a ser muchos y muy complicados para los vecinos de la zona, además de una pérdida irreparable para el Patrimonio Arquitectónico Bodeguero de Sanlúcar, pero ya sabemos lo que opina la Sra. Álvarez de las bodegas en general: "son naves viejas que no sirven pa ná".

La ejecución de este macroproyecto sería un grave error, que no tendrá marcha atrás. La Alcaldesa debería hacer público el proyecto, porque operaciones urbanísticas de esta enjundia no puede dejarse sólo en sus manos y en las del arquitecto González Calderón. Sanlúcar debe opinar. Es como meter un ruidoso bareto en el patio de tu casa, un elefante en una cacharrería. Y además Sanlúcar debe cumplir con la Leyes de Patrimonio que, sobre los Conjuntos Históricos Protegidos, como el de Sanlúcar, prescribe claramente que las sustituciones de inmuebles serán excepcionales. A esta legislación no se refiere Carmen Álvarez, quien hace pocos años fue bastión de la conservación del Patrimonio Histórico, cuando estaba en la oposición.

En cuanto al asunto de la crianza de la marca de Manzanilla "San León" por Helena Rivero, poco podrá hacer con las 100 botas que compró. Tendremos una manzanilla jerezana más de las muchas que hay fraudulentas y que por Sanlúcar no se estilan.

Desde la perspectiva turística de estos proyectos, cabe destacar que, cuando los turistas de playa y cuchara se están marchando al norte español a veranear, por el cambio climático, sólo quedará un interesante Turismo Cultural, que suele viajar durante todo el año, pero que ya en Sanlúcar nada encontrará.


Enlaces relacionados:

Nota de prensa del Ayuntamiento de Sanlúcar: "Bodegas Tradición presenta al Ayuntamiento su proyecto Santo Domingo". (7/10/2026).

Nota de prensa de Helena Rivero: "Helena Rivero: "Trabajamos en un proyecto de ciudad del que los sanluqueños podrán sentirse orgullosos", en La Voz del Sur (10/10/2026).

Opinión Ana Gómez Díaz Franzón "El pelotazo urbanístico de Helena Rivero en Sanlúcar" (27/12/2025). (Incluye más imágenes de las bodegas).

                                

Bodegas Argüeso en torno al callejón de Santo Domingo, que pretende demoler Helena Rivero.









A conservar

Visitas a bodega Argüeso, realizadas regularmente, hasa el año pasado con el antiguo propietario Francisco Yuste, donde se podían admirar las zonas del antiguo convento del siglo xVI.

Taberna Argüeso, donde hasta el año pasado todos los clientes podían disfrutar de las zonas renacentistas del antiguo convento de San Francisco.



   
          

Ana Gómez Diaz-Franzón

Dra. Hisroria del Arte



martes, 6 de octubre de 2026

Vendidas a una constructora las bodegas "Otaola" de Barbadillo, con los últimos testigos del antiguo convento de San Agustín de Sanlúcar

 


El antiguo convento de San Agustín de Sanlúcar de Barrameda se hallaba situado entre las calles Santiago y Cristo de las Aguas, del siglo XVII, se hallaba muy arruinado tras la desamortización del 1836. Al parecer, este convento se construyó sobre la antigua iglesia de Santiago, que pudo ser la primera parroquia medieval que tuvo Sanlúcar.

Cuando lo compró el vinatero sanluqueño Cipriano Terán Carrera, el mismo que edificó la gran bodega "La Arboledilla" con el mismo maestro de obras apellidado Esmerado, para convertirlo en bodega, quedaban del antiguo cenobio agustino el claustro grande, una extensa huerta y una nueva iglesia que los agustinos dejaron sin cubrir, quedando su muros en cornisas.

Poco se tocó lo que restaba. Pero se cubrió aquella iglesia inacabada en 1876 con una extraordinaria armadura de madera de tradición mudéjar, con pares, codillos y tirantes, hoy única en Sanlúcar, cuyas cerchas se unen mediante sorprendentes anclajes articulables (canes y jabalcones metálicos con tensores articulables, según el arquitecto Barbaillo Eyzaguirre), que dan lugar a que está cubierta sólo descansa en los muros laterales a través de unos canes. Con ello se evita la pudrición de la madera, que es frecuente en las húmedas bodegas, al tiempo que ofrece un espacio diáfano sin apoyos o pilares centrales, que es lo más frecuente en la arquitectura bodeguera.


Bodega "La Colgada", antigua iglesia del convento de San Agustín. Su extraordinaria techumbre es única en Sanlúcar. Esta bodega debería conservarse en base a sus valores históricos y arquitectónicos. La estructura es del antiguo templo de los agustinos (siglo XVII) y la cubierta de 1876.

Aún quedan en esta bodega restos de hornacinas y arcos de la iglesia agustina. La llamaron bodega "La Colgada" o "La Colgá", por ese efecto de suspensión en el aire. El nombre le vino de las gentes del vino, que admiraban esta proeza constructiva y, según la tradición oral, decían: "parece que está colgá, con tó lo que tiene encima", refiriéndose a la teja curva, las vigas de madera, las capas de argamasa y ladrillos portabla que componen la pesada techumbre

También la desaparecida bodega de "Luis Páez", ubicada tras el Pradillo, tuvo unas cubiertas semejantes a ésta.



Vista general del conjunto bodeguero "Otaola" con indicación de la antiguas zonas del convento agustino (imagenes: Google Earth).
 

La planta del claustro agustino se conserva tal como se construyó, cubierto con tejados inclinados a una sola vertiente de teja curva, que no difiere mucho de su origen barroco, si bien las celdas, refectorio y demás estancias religiosas se colmataron de botas vinateras.

La amplia huerta de los agustinos, como en otros conventos de Sanlúcar, se mantiene libre y ajardinada, tal como la dispusieron los frailes, hoy centrada por dos grandes araucarias. En los colgadizos de esta huerta se criaban los vinos Olorosos de Sanlúcar hasta no hace mucho. En los interiores, Manzanilla de Sanlúcar.


Antigua huerta del convento agustino, integrada en el conjunto bodeguero "Otaola".

La entrada al convento, que se hacía por un compás, como en el convento de las descalzas, se mantiene prácticamente igual y es lo único que está protegido por el PGOU junto a uno de los muros donde se conserva un tramo de muralla medieval de la entonces villa de Sanlúcar.

Esa portada de acceso al compás, plenamente barroca, está estructurada mediante un vano de acceso de medio punto moldurado entre dobles apilastrados en los laterales. Destacan sobre ella los decorativos remates sobre los vértices del frontón superior. Se trata de pequeños pedestales apilastrados ornamentaos que se coronan con preciosos remates agallonados y mixtilíneos de gran calidad arquitectónica.



Las bodegas fueron durante bastantes años del vinatero y ganadero Carlos de Otaolaurruchi y sus herederos hasta 1962. De ahí que el conjunto bodeguero se conozca como "Bodegas Otaola". Tras pasar por varias manos, en 1987 adquirió la finca Bodegas Barbadillo, que las ha mantenido hasta la actualidad y que, al parecer, ha vendido la finca a la misma empresa (RQR REAL STATE, de los Sres. Casillas) que tiene proyectado levantar dos hoteles: uno sobre las antiguas bodegas situadas frente al Castillo de Santiago; y otro sobre la hermosa casa-bodega de cargadores a Indias llamada de "Gascón" (siglo XVII), que a finales del siglo XIX pertenecía al obispo y luego cardenal Sebastián Herrero y Espinosa de los Monteros. Fue unificada por Barbadillo al conjunto del antiguo convento agustino. ¿Cuál es el objetido de esta empresa? ¿Testaferros o propietarios? De momento no se sabe quién está detrás de todos estos proyectos destructivos de las bodegas barrioalateñas.


Casa-bodega de cargadores a Indias del siglo XVII, llamada de "Gascón", por sus antiguos propietarios o "Casa de las Viudas", por vivir unos años en ellas las viudas de los trabajadores de Barbadillo. Aquí ya anunciaron que iban a hacer un hotel de lujo. Patio bodeguero perteneciente a la antigua casa. Su antiguedad se evidencia en la luz de los arcos del patio. (Foto del patio: Guía de las bodegas Barbadillo, de Barbadillo Eyzaguirre y Mollina Masó).

Además, en el conjunto se integra, al menos, una antiquísima casa-bodega, probable del siglo XVI, que también será demolida, hacia la calle Cristo de las Aguas.


Antigua casa-bodega integrada en el conjunto con acceso por calle Cristo de las Aguas.

Ya se han iniciado las obras, cuyos escombros están saliendo discretamente por la pueta falsa de la calle Cristo de las Aguas.

¿Qué se va a hacer ahora en esos 7.400 m2 situados en pleno Barrio Alto de Sanlúcar? Además del ya anunciado hotel de lujo en la antigua casa de cargadores del siglo XVII integrada en el conjunto.

¿Otro hotelazo? ¿pisos turísticos? ¿pisos de lujo para especular aún más con el suelo sanluqueño y el patrimonio del Conjunto Histórico de Sanlúcar protegido desde 1973? Según el art. 21.3 de la LPHE, en los Conjuntos Históricos, las sustituciones de inmuebles se consideran excepcionales y sólo podrán realizarse en la medida en que contribuyan a la conservación general del carácter del conjunto. Al menos, debe conservarse la portada de acceso, el muro medieval, la antigua iglesia, el claustro, la huerta del antigua convento de San Agustín, y la casa-bodega de cargadores a Indias del siglo XVII.

¿Van a arrasar los últimos testigos del convento de San Agustín “a la chita callando”? Porque nadie compra esa finca por capricho y aún menos creemos que sigan manteniendo el uso de bodega, como están hoy las cosas del vino. Hermetismo total.

No puede ser que los ciudadanos sean los últimos en conocer qué se está haciendo con nuestro Conjunto Histórico. Éstas han sido las políticas de todos los partidos que han gobernado esta maltrecha ciudad. Quizá le de vergüenza a la Sra. Alcaldesa dar a conocer lo que piensan edificar en ese conjunto histórico tan emblemático para Sanlúcar. Mientras tanto, nos preguntamos:

¿Dónde está el cambio de suelo industrial a residencial u hotelero?

¿Dónde el estudio de detalle?

¿Dónde el cartel obligatorio con la licencia de obras?


Muro lateral de la antigua iglesia y portada de acceso.



Ana Gómez Díaz-Franzón
Dra. Historia del Arte






martes, 9 de junio de 2026

Publicado el libro Cinco familias de comerciantes extranjeros entre Cádiz y Sanlúcar de Barrameda durante los siglos XVIII al XX.

 Del tráfico con las Indias al mundo del vino y el estatus nobiliario.


      En este nuevo libro de Ana Gómez Díaz-Franzón, editado por Peripecias Libros, se analizan las interconexiones, familiares y mercantiles, establecidas entre cinco familias de comerciantes extranjeros, cuatro de origen italiano y uno flamenco: Pedro Albrecht, Julián Cayetano Galli, Juan Ángel Belloni, Juan Domingo Moris y Gonzalo Andrés Angioletti. Estos hombres de negocios se asentaron en Cádiz entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, atraídos por las oportunidades económicas que ofrecía la ciudad, como monopolizadora de la Carrera de Indias. Algunos se trasladaron, poco más tarde, a Sanlúcar de Barrameda, donde construyeron sus casas principales y bodegas, lo que supondrá su definitivo arraigo a tierras gaditanas.

        Se trata de un estudio diacrónico sobre la reconstrucción prosopográfica de estas familias, como protagonistas directos de la actividad mercantil y financiera del siglo XVIII en Cádiz y Sanlúcar de Barrameda; y su evolución, a través de seis generaciones. Se escudriñan los antecedentes familiares; las alianzas matrimoniales y mercantiles; formaciones familiares; compañías comerciales; consolidación de fortunas e inversiones en bienes raíces; el trasvase de los beneficios comerciales hacia el sector vitivinícola; transmisiones patrimoniales; diversificación profesional; y algunos aspectos sobre su religiosidad, beneficencia y solidaridad.

        El habitual proceso de ascenso social llevará a algunos descendientes a ostentar, ya en el siglo XIX, destacados cargos institucionales, su ingreso en órdenes de caballería, y alcanzar la cúspide social al lograr, casi siempre por vía matrimonial, los marquesados de Monte Olivar, Casa Real, Pedroso, Camarena la Real y el condado de Corbos, así como las máximas dignidades eclesiásticas en la figura del cardenal Sebastián Herrero y Espinosa de los Monteros, biznieto de Juan Domingo Moris y Catalina Albrech.

        En esta nueva contribución a la historia familiar de aquellos primeros comerciantes extranjeros instalados en Cádiz, se confirman algunas prototípicas pautas de comportamiento económico y social, señaladas por la historiografía para la burguesía mercantil gaditana, así como ciertas particularidades que se alejan del patrón común. 


Sobre la autora.

Ana Gómez Díaz-Franzón (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, 1958) es doctora en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla.

Entre sus publicaciones, cabe destacar El Palacio Orleáns-Borbón; Guía Histórico-Artística de Sanlúcar de Barrameda (Ed. ASEHA, 5ª ed., 2026); “Pinturas murales del Castillo de Luna en Rota”; “La Semana Santa en la Provincia de Cádiz” (Ed. Tartessos); “Costa Noroeste” en la Guía Artística de la Provincia de Cádiz (Ed. Fundación José Manuel Lara); “Formación de las barriadas de la Zona Sur-Suroeste de Sanlúcar” (Universidad de Cádiz); Arquitectura del veraneo y su época en Sanlúcar de Barrameda (ASEHA, 2011); Historia de Estella del Marqués; “Rutas con perspectiva de Género en la provincia de Cádiz” (Diputación de Cádiz); o Vida y legado del ilustrado Francisco de Paula Rodríguez (2024), entre otros.

Una de sus principales líneas de investigación se ha centrado en la historia y cultura del vino. En este ámbito, es autora de varios libros y artículos, en solitario o en colaboración, como La manzanilla. Historia y Cultura (Ed. Pequeñas Ideas. Premio de Investigación de la Asociación Internacional de Historia y Civilización de la Vid y el Vino, 2004); “Arquitectura bodeguera de Sanlúcar”; Las rutas del vino en Andalucía (Ed. Fundación José Manuel Lara); “Antigua iconografía publicitaria de los Vinos de Oporto y Madeira” (Douro, Universidad de Oporto); Guerra de la Independencia y libertad en los vinos del Marco de Jerez (Diputación de Cádiz); biografía del vinatero León de Argüeso en Nueve bodegueros del Marco de Jerez (Ed. Quorum); o Iconografía publicitaria del vino en el Marco de Jerez (1868-1936), en 3 vols. (Premio a Mejor publicación de Vinos, 2021 en VI International Wine Challenge Merchant Awards Spain), La Manzanilla de Sanlúcar en el siglo XIX a través de la prensa (2023), entre otros.


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Ya a la venta en librerías.
Para pedidos online: Librería Agríicola de Jerez.




martes, 6 de enero de 2026

Algunos ejemplos del expolio bodeguero sufrido en Sanlúcar por especuladores inmobiliarios y políticos desaprensivos.

Opinión Patrimonio Arquitectónico Bodeguero.


        Sanlúcar de Barrameda, por su antiquísima actividad vitivinícola ha sido una ciudad-bodega, como ha sido una ciudad-convento, que también desaparecerá. En los últimos treinta años, desde los primeros años 90 del siglo XX, los políticos de todo color han vendido con sus licencias la ciudad-bodega a los especuladores inmobiliarios. Docenas y docenas de bodegas, situadas en un extraordinario Conjunto Histórico protegido, han sido demolidas para construir pisos y más pisos, y continúan demoliendo para edificar más pisos.

       El centenario tejido urbano ha sido horadado impunemente, a pesar de las protecciones, dejando un vacío insustituible. Esa cantidad de bodegas desaparecidas, que podrían haber sido una oportunidad única de enoturismo sostenible, ha sido obra de uno/as cuanto/as irresponsables, que sólo vieron y ven en esas bodegas "el ladrillo" y "bolsas de suelo urbanizable".

        Aún se conservan unas cuantas bodegas y casas-bodega de los siglos XVII, XVIII y XIX, que ya están acompañadas de sus correspondientes proyectos de demolición, esperando la licencia para edificar hoteles de lujo y pisos lujosos.

        Según el INE, en Sanlúcar hay unas 3.000 viviendas vacías. Sin embargo, faltan por doquier viviendas de protección oficial (VPO), a las que puedan acceder personas de menor capacidad económica. ¿Para qué / quién más pisos de lujo?

        Ha prevalecido la falta de respeto a una ciudad histórica de primer orden. Ha dominado la falta de escrúpulos y el dinero que se han llevado unos y otros, a costa de un excepcional Conjunto Histórico protegido, que no se ha protegido, faltando a la legalidad vigente.  

        No, demoler bodegas no es progreso, es delincuencia, ignorancia y desprecio por el pasado histórico de una ciudad con una extraordinaria historia.

        Existen muchos usos compatibles con la conservación de las antiguas bodegas urbanas. Lo que ha hecho y hace falta es voluntad política de mantener vivo el legado de nuestros antepasados, de mantener viva la historia de Sanlúcar.

        Terminarán con las pocas bodegas que quedan. Terminarán con la historia de una Sanlúcar vitivinícola, que tiene más importancia de lo que muchos creen. En consecuencia, teníamos uno de los mejores, si no el mejor conjunto bodeguero de España por antigüedad y variedad tipológica. Prácticamente todo perdido por el ultraje de unos cuantos y unas cuantas.

        Las fotos son de algunos (no todos) conjuntos bodegueros, casas-bodega y bodegas centenarias ya demolidas y de otros que están esperando la licencia de obras para ser destruidas. ¿Es lo que queríamos? ¿Es lo que queremos?


ALGUNAS BODEGAS DESTRUIDAS

Bodega del siglo XIX demolida para trazar la avenida del V Centenario, próxima al Pradillo. Además, en su solar se hizo un edificio de tres plantas más ático retranqueado.



Bodega del XIX demolida en los años 70 u 80 del siglo XX.



Conjunto bodeguero (XVII) en calle Carnicería-Siete Revueltas. Demolido en 2006.



Bodega de 1924 proyectada por el arquitecto sevillano Pedro Sánchez Núñez, demolida en 2020.




Bodega morisca (XVII) en calle Trillo (Barrio Alto), demolida junto a una casa de cargadores del mismo siglo. En la calle Trillo todo son pisos. Bodega destruida en 2007.




Bodegas antiquísimas, quizá del XVI, demolidas entre las calles Sebastián Elcano (cuesta Ganado) - Parra, en 2007.

sábado, 27 de diciembre de 2025

El pelotazo urbanístico de Helena Rivero, de Bodegas Tradición, en Sanlúcar de Barrameda

 Opinión Patrimonio Arquitectónico Bodeguero de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz),


A principios de diciembre Diario de Jerez publicaba una nota de prensa donde se anunciaba que Bodegas Tradición de Jerez (fundada en 1998), presidida por Helena Rivero López de Carrizosa, ha adquirido las bodegas Argüeso de Sanlúcar, la marca "San León" y unas cien botas de esta solera por un precio estimado de siete millones de euros, tras año y medio de negociaciones. Desconocemos si también se ha vendido el nombre comercial "Herederos de Argüeso". En este texto, supuestamente cargado de buenas intenciones, se dice que Bodegas Tradición va a restaurar toda la zona lindante con la parroquia de Santo Domingo, que perteneció al antiguo convento de Santo Domingo, del siglo XVI, donde se conservan unos magníficos artesonados y varias portadas renacentistas. También se comunica que incluso podrían instalar en la zona comprada parte de la colección pictórica que posee esta bodega jerezana.

Sin embargo, en estos días, Francisco Yuste, propietario hasta ahora y vendedor de las bodegas Argüeso, afirmaba en unas declaraciones públicas que las bodegas "Heredeeros de Argüeso" no se ha vendido, que lo que se ha enajenado es "el ladrillo", es decir, los 14.000 m2 que componen todo el conjunto bodeguero compuesto por una veintena de cascos de diferentes épocas (XVI-XX), situado en el centro histórico de Sanlúcar, cuyo detalle no se mencionaba en la nota de prensa citada.

Estas contradicciones han generado cierta incertidumbre en Sanlúcar, vistos los antecedentes especulativos que posee este conjunto bodeguero. Cuando la familia Argüeso lo vendió en 2006 a varios socios -Construcciones Avisur; Rafael Ávila, por Sanluqueña de Inversiones; Javier Olaciregui [destructor de Casa Arizón], por Inmo Casco Antiguo; y Javier Láinez, por García Pérez Hermanos-, que realizaron un proyecto y estudio de detalle para edificar 250 pisos y un gran parking de doble planta bajo rasante. Aquel disparate contó, como siempre, con la aprobación del PP, PSOE, CIS y PA, y del pleno municipal, siendo alcaldesa Irene García Macías, además del visto bueno de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que tiene las competencias en materia de Patrimonio Histórico de Sanlúcar, y que suele aprobar todos los proyectos que le llegan de esta ciudad, sean más o menos destructivos. Se presentaron entonces alegaciones por parte del entonces llamado Bloque de Progreso y de la asociación Aula Gerión. Finalmente, nada se hizo, al parecer por falta de financiación, y Francisco Yuste (Bodegas Yuste) adquirió el conjunto en 2016, según se dijo entonces por unos 17 millones de euros, para dedicarlo a la crianza de vinos, como ha sido hasta la actualidad.

Ahora, con la nueva bodega propietaria vuelven a aflorar los intereses especulativos sobre este antiguo y significativo conjunto patrimonial bodeguero -uno de los seis que se conservan en la ciudad de Sanlúcar y el único que permanece como testigo de las actuaciones urbanas llevadas a cabo tras la desamortización del siglo XIX-, el cual se halla protegido en parte por el PGOU y al completo por hallarse dentro Conjunto Histórico protegido de Sanlúcar.

Ficha del Catálogo de Edificios Protegidos del PGOU, por el que se protegen los cascos de bodegas pertenecientes al antiguo convento de Santo Domingo y la fachada de calle Mar.

En efecto, en una nueva nota de prensa de Diario de Jerez se decía ya abiertamente que se conservará sólo la zona del antiguo convento, para demoler el resto de las bodegas y destinar el solar resultante a uso residencial. Al mismo tiempo, el día 26 de diciembre el Ayuntamiento de Sanlúcar hacía pública la reunión mantenida entre Helena Rivero, presidenta de Bodegas Tradición, tras la compra de Argüeso, y la Alcaldesa de Sanlúcar ("encuentro de trabajo" le llaman), para explicarle el pelotazo urbanístico que quiere perpetrar esta bodega jerezana en las antiguas Bodegas Herederos de Argüeso. 

Reunión mantenida en los últimos días entre Helena Rivero y la Alcaldesa de Sanlúcar.